Más allá de sus reconocidos impactos negativos para la salud, la acumulación de desechos provenientes de los cigarrillos electrónicos se ha convertido en una de las problemáticas ambientales más complejas de los últimos años. Según un informe de la Universidad de Oxford, cada semana se diseñan alrededor de 1,3 millones de estos dispositivos en el mundo. Las baterías de litio que contienen, difíciles de reciclar, terminan con frecuencia contaminando el suelo, las fuentes hídricas y afectando la biodiversidad.
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En este escenario, Altero, empresa colombiana especializada en reciclaje de baterías, se posiciona como un actor clave en la búsqueda de soluciones tecnológicas para enfrentar esta crisis ambiental, con miras a expandir su operación hacia Portugal y, posteriormente, a otros países de la Unión Europea.
Altero busca expandir su operación a Europa con un modelo que permita reciclar baterías de litio. Foto:altero
El problema se refleja con especial intensidad en Europa. En España, semanalmente se venden hasta medio millón de cigarrillos electrónicos desechables. En Portugal, durante 2025 ingresaron cerca de 6 millones de estos dispositivos, que en conjunto suman alrededor de 250 toneladas acumuladas, a la espera de ser recicladas. En Colombia, más de 315.000 personas consumen habitualmente cigarrillos electrónicos, lo que representa un aumento del 13% en los últimos años, de acuerdo con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
Cada uno de estos dispositivos contiene baterías de litio, plásticos, metales y residuos de nicotina. Esta combinación los convierte en una fuente potencial de desechos peligrosos que requiere procesos especializados para evitar daños al medio ambiente. Las baterías, en particular, pueden liberar sustancias tóxicas en ríos y suelos o provocar incendios debido a su alta inflamabilidad si terminan en rellenos sanitarios.
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Frente a esta situación, Altero ha desarrollado una tecnología que permite el reciclaje de todo tipo de baterías de litio, incluidas las utilizadas en cigarrillos electrónicos, en sistemas de movilidad eléctrica y en almacenamiento energético. Su proceso se caracteriza por ser una tecnología en seco, sin uso de agua ni generación de emisiones, lo que facilita la recuperación de materiales estratégicos como litio, cobalto, níquel, aluminio y cobre.
Altero busca expandir su operación a Europa con un modelo que permita reciclar baterías de litio. Foto:altero
Gracias a este enfoque, la compañía busca evitar que los residuos peligrosos sean enviados a vertederos o incinerados, y apuesta por su reincorporación en nuevas cadenas productivas. De esta manera, Altero se consolida como una solución tecnológica para la industria global del reciclaje, enfocada en la sostenibilidad y en la reducción del impacto ambiental.
“En un momento crítico de masificación del vapeo, Altero se posiciona como actor estratégico para poder responder al creciente problema ambiental de los cigarrillos electrónicos desechables tanto en Europa como en Latinoamérica. Gracias a su tecnología modular, seca y sin emisiones”, afirmó Andrea Alzate, cofundadora y CEO de Altero.
La empresa actualmente opera en Colombia y avanza en el proceso de llevar su operación a Portugal, como primer paso para su expansión en la Unión Europea. El objetivo es consolidarse como un actor clave en el reciclaje de baterías de litio, cigarrillos electrónicos, baterías para movilidad eléctrica y sistemas de almacenamiento energético, en un contexto donde el volumen de estos residuos continúa creciendo.
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“Nosotros, con nuestra tecnología de reciclaje, somos la solución regional a la problemática de los cigarrillos electrónicos generados en diferentes países latinoamericanos. Nos encontramos trabajando para llevar nuestras operaciones a Portugal y así poder crecer en la expansión de nuestra operación dentro de la Unión Europea”, añadió Alzate.
El impacto ambiental de los cigarrillos electrónicos no se limita a la contaminación directa. La presencia de metales pesados, plásticos y residuos químicos en estos dispositivos implica riesgos para los ecosistemas y para la salud pública, especialmente cuando no existen sistemas de recolección y reciclaje adecuados. La acumulación de cientos de toneladas de vapeadores desechados en países europeos evidencia la urgencia de implementar soluciones tecnológicas capaces de gestionar estos residuos de manera responsable.
Altero busca expandir su operación a Europa con un modelo que permita reciclar baterías de litio. Foto:altero
En este contexto, Altero se presenta como un actor estratégico para responder a una problemática que ya trasciende fronteras. Su propuesta tecnológica permite recuperar metales considerados estratégicos para la transición energética y, al mismo tiempo, reducir la presión sobre los ecosistemas naturales.
La empresa apuesta por un modelo de economía circular, en el que los materiales recuperados de las baterías puedan reincorporarse a nuevos procesos industriales, disminuyendo la necesidad de extracción de recursos vírgenes. Este enfoque no solo contribuye a mitigar el impacto ambiental, sino que también fortalece la sostenibilidad de las cadenas productivas asociadas a la movilidad eléctrica y al almacenamiento energético.
EDWIN CAICEDO
Periodista de Medio Ambiente y Salud
@CaicedoUcros
