En el año 1942, en plena dictadura, el municipio de Sant Joan de Palamós perdió su independencia que tenía desde el año 1800 y era anexionado a la localidad vecina de Palamós. Las razones que llevaron a este último municipio a pedir la agregación eran diversas. Por una parte, el agotación del espacio físico de un municipio que quería crecer. La industrial Palamós, delimitada por el mar y el puerto, ocupaba una superficie muy pequeña, de 1,14 km2 con una densidad de más de 5.000 hab/km2. El agrícola Sant Joan, con 141 hab/km2, multiplicaba por una vez la extensión y por lo tanto, tenía mucho espacio para desarrollarse en servicios, como así acabó siendo. Es en territorio de Sant Joan donde se acabó instalando el hospital, el mercado o el cuartel de la Guardia Civil, entre otros.
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