La situación de Petroperú es crítica. Según el presidente del Consejo de Ministroslas medidas del Ejecutivo no tienen como objetivo vender la empresa, sino buscar su eficiencia y que deje de costarnos a todos los peruanos.
En la siguiente entrevista en exclusiva para Perú21el premier brinda detalles sobre el decreto de urgencia de reorganización patrimonial de Petroperú.
¿Cuál es la situación financiera actual de Petroperú?
Petroperú ya no daba para más. El pueblo peruano no podía seguir manteniendo una empresa con dinero de los impuestos porque ya había acumulado una pérdida neta de 481 millones de dólares (entre enero y octubre de 2025) y tenía una deuda con los proveedores de 767 millones de dólares (en 2025).
Lo que significa que esas pérdidas, esos déficits, no iban a poder ser cubiertos por una gestión absolutamente ineficiente, por altos funcionarios que ganaban sueldos de fantasía y se autootorgaban beneficios y privilegios absolutamente antitécnicos. Esto se ha llevado a cabo durante décadas.
¿Cómo piensan remediar ello con la reorganización patrimonial que proponen en el reciente decreto de urgencia?
Lo que se ha decidido en Consejo de Ministros es permitir que Proinversión intervenga con un criterio técnico en Petroperú. Proinversión está compuesta por un grupo de técnicos expertos en finanzas y en economía del Estado. Ellos, incorporando conceptos del mundo privado, determinarán qué hacer con las diferentes unidades productivas de Petroperú, no con un voluntarismo político, sino con un criterio absolutamente técnico. Por eso nosotros no somos los que estamos tomando esa decisión.
Hay algunas unidades productivas que deben ser mantenidas y fortalecidas. Otras que, al ser deficitarias, necesitan de capital privado, permitiendo una gestión público-privada. Y otras, finalmente, que podrían ser absolutamente ineficientes y, peor aún, innecesarias para la empresa. En el futuro, estas sí podrían ser privatizadas o simplemente liquidadas, sin que esto signifique una afectación a los derechos legítimos de los trabajadores ni tampoco romper la cadena de pagos.
Entonces, ¿esta reorganización patrimonial no es que implica la venta de Petroperú?
No, porque sería un desastre. En este momento la empresa acumula tanta pérdida que seguramente no la podrían comprar ni en dos dólares.
¿En esta reorganización supongo que algunas unidades estarán bien y otras en malas condiciones?
Ninguna está bien porque, en principio, la gestión de la empresa ha sido desastrosa. Imagínese que, en los gastos corrientes, el gasto de sueldos es menor que el gasto en privilegios para los altos funcionarios. Así de mal manejada está la empresa. Entonces es urgente reestructurarla. Reorganización significa repensar las funciones del plan de negocio que debe tener una empresa y eso es lo que Proinversión nos tiene que indicar.
Hay un dato importante que conviene tener en cuenta. No es que el Gobierno esté tomando decisiones en función de los intereses al interior de la empresa, que es como muchas veces se ha hecho. Este voluntarismo político muchas veces desconoce las complejidades técnicas de la economía. Por eso se encarga a Proinversión de hacer la evaluación absolutamente imparcial y técnica para que mediante un informe pormenorizado nos indique qué hacer, qué decisión política tomar y estamos dispuestos a asumir esa responsabilidad y dejar para el siguiente gobierno la tarea de desarrollar y seguir implementando un camino comenzado.
¿Qué debemos esperar de esa reorganización patrimonial?
Lo principal es salvar los intereses de los trabajadores, cumplir con las deudas, sobre todo de los proveedores que son medianas y pequeñas empresas, muchos del mismo lugar, muchos son empresas peruanas y en tercer lugar salvar a la empresa.
La idea esencial es salvar a Petroperú por cuanto sea necesario que una empresa pública pueda supervisar y controlar y ejercer en alguna medida la explotación y la distribución mayorista del petróleo. Entonces, el Estado tiene que tener un ente que controlar y supervisar ese negocio definitivamente con la eficiencia y la lógica del sector privado, pero no necesariamente del tamaño, de la envergadura o del conjunto de actividades que hoy en día tiene Petroperú.
Pero me dice que ninguna unidad productiva opera bien…
Sí, la gestión de la empresa es pésima. Pero hay algunas actividades que la empresa realiza que deben mantenerse. Otros que están en duda y definitivamente puede haber alguna que no deba ser realizada por Petroperú, sino por privados. Puede haber una unidad que requiera capital privado y entonces su gestión sea mixta. Y alguna que sea esencialmente de control estatal, pero que la lógica de su gestión debe ser básicamente privada.
Además, ningún alto funcionario puede ganar sueldos exorbitantes, tener privilegios de jeque árabe sin lograr resultados positivos.
¿Cuáles son esos privilegios que existen en los funcionarios de Petroperú?
No quisiera entrar en detalles, pero sí puedo decir que son de distinto orden. Desde las tarjetas de crédito, autos, más de 14 sueldos que no justifican. Además, pensiones de retiro prácticamente de cédula viva y un sinfín de gollerías que son incoherentes, no solamente con el resultado de la empresa, sino con la misma realidad que vive el país. Entonces, eso no podía continuar así.
Y nos llama la atención que haya gente que en este momento se esté organizando para hacer una resistencia y una defensa cerrada del estatus quo de Petroperú.
¿Quiénes estarían detrás de mantener la farra fiscal de Petroperú?
El Defensor del Pueblo está tratando de convocar a partidos políticos del Congreso para enfrentar al Ejecutivo y proteger la situación actual de los altos funcionarios de Petroperú. De ser cierto, sería una incoherencia porque el Defensor del Pueblo debe defender al pueblo. Y el pueblo no puede financiar con sus impuestos cada año rescates financieros que nunca terminan siendo útiles, que son simples baldes de agua al mar. Se tira el dinero de los peruanos en un pozo sin fondo y eso daña profundamente la economía del país.
Entonces, ser defensor del pueblo significa defensor al pueblo, no significa defensor a una casta burocrática privilegiada que durante muchos años han vivido de una empresa claramente deficitaria.
¿Han hecho alguna solicitud a Proinversión para que mantenga alguna unidad o unidades productivas de Petroperú en particular?
No. Este gobierno es consciente de que sería muy irresponsable que desde el gabinete se tomen decisiones en cuanto a qué unidades deben quedar o cuál es el diseño de ellas. Esa decisión debe ser asumida por un sustento técnico que nos debe dar Proinversión. El decreto de urgencia establece transferencias para reducción de personal, así como para financiar el trabajo de Proinversión.
¿Además de eso se va a dar plata a Petroperú? Lo digo porque Perú tiene obligaciones que cumplir
Se van a atender las necesidades inmediatas de Petroperú, pero no vamos a darle dinero a los funcionarios que han accionado de manera negligente. Ya no puede haber un dólar más, un sol más para que el directorio de Petroperú lo maneje a su antojo. Eso sí, la cadena de pagos y los derechos laborales de los trabajadores deben mantenerse y respetarse.
¿Cuál es su mensaje final sobre esta política?
La idea de reestructurar Petroperú es o debería ser un objetivo transversal a todas las perspectivas políticas e ideológicas del Perú. Porque si se es de izquierda y se quiere un Estado interventor, Petroperú necesita ser reflotada y necesita fortalecerse de verdad y dejar de ser una empresa insolvente y mal gestionada.
Y si se es de derecha, Petroperú debe incorporar criterios del mundo privado. Esa eficiencia, esa competitividad, esa austeridad de los ejecutivos tiene que ponerse en manifiesto para lograr resultados positivos.
O sea, no cabe que ningún peruano, salvo que tenga un interés subalterno, se oponga a reestructurar Petroperú, porque no estamos diciendo ni privatizarla ni venderla ni tampoco seguir dando dinero de los impuestos a Petroperú. Hemos decidido hacer una cosa sensata basándose en criterios técnicos.
VIDEO RECOMENDADO
