Las bebidas energéticas, cada vez más presentes en rutinas laborales, académicas y de ocio, fueron abordadas en la ‘W Radio’ por el neurólogo y neurofisiólogo Claudio Alejandro Jiménez, director del Centro de ACV del Hospital Simón Bolívarquien explicó los efectos que estos productos pueden tener sobre el cerebro y el sistema cardiovascular.
Durante la conversación, el especialista señaló que el principal riesgo está en la combinación de altas cargas de azúcar con estimulantes como la cafeína y la taurina, una mezcla que puede desencadenar aumentos significativos de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial, factores directamente relacionados con los ataques cerebrovasculares (ACV).
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Altas cargas de azúcar y presión arterial elevada
“Las bebidas energizantes tienen muchos problemas. El primero de ellos es que son bebidas muy ricas en azúcar”, afirmó Jiménez. Según explicó, las personas con factores de riesgo previos —como obesidad, vida sedentaria, tabaquismo, hipertensión o diabetes— aumentan de forma considerable la probabilidad de sufrir un ACV al consumir este tipo de productos.
El neurólogo indicó que el azúcar en exceso no solo afecta el metabolismo, sino que también puede causar daño directo al cerebro.. “Cada vez que una persona consume cargas elevadas de azúcar, ya le está haciendo daño al cerebro. Ya está produciendo daño en las neuronas y en el sistema nervioso”señaló.
Bebidas energéticas Foto:iStock
Cafeína, taurina y el riesgo cerebrovascular
Además del azúcar, Jiménez advirtió sobre otros componentes habituales en las bebidas energéticas. “Muchas de las bebidas energizantes están preparadas con sustancias como taurina, cafeína y algunos aminoácidos que aumentan la frecuencia cardíaca y la presión arterial”, explicó.
La hipertensión, recordó, es la principal causa de los ataques cerebrovasculares. Por esta razón, el consumo frecuente de estas bebidas exponen a las personas a un mayor riesgo de complicaciones cardiocerebrovasculares. “Es incuestionable que quienes consumen bebidas energizantes se están exponiendo a un mayor riesgo de que les dé un accidente cerebrovascular”afirmó.
Uno de los puntos que más preocupan al especialista es la frecuencia con la que estos productos son consumidos por la población joven. “Ojo, que esto lo hacen con mayor frecuencia los jóvenes. Están exponiéndose a una enfermedad severamente discapacitante, cuando no es mortal”, advirtió.
En la entrevista se mencionó el caso de un joven actor que sufrió un ACV a temprana edad tras consumir bebidas energéticas de manera reiterada, combinándolas con falta de sueño y jornadas de alta exigencia. Para Jiménez, estos escenarios no son aislados. “Cuando una persona consumir una bebida energizante, rara vez consumir solo una. Suelen ser dos o tres, en situaciones de estrés, trabajo excesivo o fiesta, muchas veces asociadas al consumo de alcohol”, explicó.
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Esto debe saber. Foto:iStock
Ante la pregunta de por qué en algunos casos se afecta el cerebro y no el corazón, el neurólogo fue claro: “Las cosas que producen ataques cerebrovasculares, como la presión alta, el colesterol alto y el estrés, son las mismas que producen infartos del corazón. Es, en buena parte, cuestión de azar si te da un infarto del corazón, del cerebro o incluso ambos al mismo tiempo”.
Prevención en su consumo
Jiménez fue enfático al hablar de prevención. “La recomendación es sencilla: No consumir bebidas energizantes. No son sustancias diseñadas para un organismo biológico como el cuerpo humano”, afirmación.
Reconoció, sin embargo, que muchas personas seguirán consumiéndolas. En esos casos, sugirió moderación extrema, aunque insistió en que lo ideal es evitarlas por completo. “Estamos hablando de bebidas con altísimo contenido de azúcar, y el azúcar es una sustancia muy adictiva. Es poco probable que alguien se quede en una sola”, señaló.
Bebidas energéticas Foto:iStock
“Las personas con diabetes tienen mayor chance de desarrollar ataques cerebrovasculares y mayor riesgo de demencia y trastornos de la cognición, similares al Alzheimer”, explicó.
Esto ocurre porque la diabetes daña tanto las células de los vasos sanguíneos del cerebro como las neuronas. “Es un cóctel terrible para el cerebro”, resumió.
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Actividad física, sueño y vida social.
Más allá de publicidad sobre los riesgos, Jiménez compartió recomendaciones para cuidar la salud cerebral. Entre ellas, destacó la actividad física y el sueño como factores clave. “Si me preguntas cuál es la mejor vitamina para el cerebro, te diría que la actividad física y dormir bien”afirmó.
También subrayó la importancia de una alimentación basada en “comida real”, evitando ultraprocesados y azúcares refinados, y de mantener niveles adecuados de vitaminas como la B12 y la D.
Otro aspecto central, según el neurólogo, es la vida social. “La salud cerebral está íntimamente relacionada con una vida social sana. Tener amigos, relaciones estables y un entorno social saludable reduce el riesgo de depresión y demencia”, explicó en ‘W Radio’.
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*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y un editor.
