El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado este jueves que nos encontramos en una situación de “gravedad máxima” a raíz de la guerra abierta en el Oriente Medio. El máximo responsable de la diplomacia española argumenta que en menos de cinco días ha habido una sucesión de acciones que han llevado a la “desestabilización” de la región y han convertido el Oriente Medio en un “auténtico polvorín”.
Albares se ha mostrado especialmente preocupado, en una entrevista a Rac1, porque este es un conflicto “completamente impredecible”, que ha ido escalando hasta conllevar el cierre del estrecho de Ormuz -por donde pasa el 20% del flujo energético mundial- y “misiles acercándose a Europa” -en referencia al proyecto interceptado en Turquía-.
Actualmente, la principal carpeta abierta en el ministerio de Asuntos Exteriores es la de las evacuaciones y repatriaciones de los ciudadanos españoles que se encuentran en la región. El martes llegó a Madrid el primer vuelo con españoles evacuados de Oriente Medio, 175 en total, en un avión comercial procedente de los Emiratos Árabes Unidos. Desde entonces se han sucedido las operaciones de este tipo y ya son 3.000 los españoles que han conseguido salir de Oriente Medio. A primera hora de este jueves ha llegado a la base aérea de Torrejón (Madrid) un vuelo del Ejército del Aire procedente de Omán con 171 ciudadanos repatriados, la “inmensa mayoría” de nacionalidad española, aunque el ministro Albares ha reconocido que también hay de otros países de la Unión Europea.
El ministro también ha confirmado que en Irán no quedan españoles que quieran salir del país: “Se ha evacuado a todos los que lo han pedido”. Esta evacuación se tuvo que realizar por vía terrestre hasta la frontera con Azerbaiyán -donde se esperaba personal de la embajada en el país-, ya que el espacio aéreo iraní está cerrado. Para el ministerio esta era una operación “prioritaria” ya que Irán es el país más afectado por el conflicto. Al hilo de estas declaraciones, Albares ha informado que la embajada española en Teherán queda reducida al “servicio esencial” para dar cobertura a los ciudadanos que “han decidido quedarse”. El diplomático ha querido lanzar un mensaje de esperanza a quiénes siguen allí: “Sacaremos hasta el último español que lo desee”. Paralelamente, ha animado a los ciudadanos que permanecerán en la región a estar en contacto con sus respectivas embajadas.
Ahora los esfuerzos se centran en Emiratos Árabes Unidos, donde reside la gran mayoría de los españoles en el Oriente Medio -13.000 de los 31.000 que residen en la región-. El ministerio advierte que muchos de esos más de 30.000 no han solicitado la evacuación, ya que son “residentes permanentes” y de momento no han considerado oportuno salir. Mayoritariamente las personas que han pedido ser evacuadas son turistas, ciudadanos que estaban de viaje de trabajo o aquellos que estaban de escalada en los países del Golfo.
Sin embargo, la situación es compleja según ha afirmado Albares, ya en la región hay “condiciones distintas”. Ha señalado que hay países que tiene su espacio aéreo completamente cerrado -Catar- y otros sólo lo abren durante unas horas al día -Emiratos-, lo que dificulta las labores de evacuación.
