Mediante un comunicado de la Oficina del Presidente y con la firma del mismo Javier Milei, el Gobierno anunció que Argentina será parte de la misión de la NASA que volverá a la Luna después de más de medio siglo. El país aportará un microsatélite a la expedición Artemis II de la agencia norteamericana, que permitirá la generación de datos de índole espacial, geoestacionaria y de comunicaciones de largo alcance.
La vuelta de la NASA a la Luna, luego de 54 años, aunque esta vez con un invitado de otra nacionalidad: Atenea, de Argentina.. Se trata de un microsatélite de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) que participará de Artemis II, la expedición de la NASA. Así lo anunció la Oficina del Presidente, que este viernes compartió un comunicado oficial mediante sus redes sociales.
“Esta misión, programada para lanzarse el viernes 6 de febrero, será la primera misión tripulada a la Luna en más de 50 años. En esta primera etapa, los astronautas no bajarán en la Luna, sino que darán una vuelta por detrás, lo cual los ubicará a una distancia récord de 72.000 km de la Tierra. Nunca un ser humano estuvo tan lejos de nuestro planeta”, explica el comunicado sobre la dimensión de la expedición.
Sobre la presencia argentina, detalló que “durante el lanzamiento, se desplegará el microsatélite argentino Atenea de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), en conjunto desarrollado con la empresa argentina VENG SA., además del Instituto Argentino de Radioastronomia (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Universidad Nacional de La Plata (UNEP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), y la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA)”.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) 16 de enero de 2026
“Este microsatélite argentino permitirá validar tecnologías críticas para futuras misiones espaciales dando información fundamental a la NASA. Una vez en el espacio, Atenea medirá la radiación en órbitas profundasevaluará componentes para uso espacial, captará datos GPS para órbitas de transferencia geoestacionaria, y validará enlaces de comunicación de largo alcance”, agrega el comunicado.
Por último, el escrito de la Oficina del Presidente explica cuál es, según el Gobierno, la importancia de la colaboración, además de la tecnológica: “El lanzamiento requiere los estándares de calidad y confiabilidad más exigentes del mundo para actividades espaciales, por lo que quedar seleccionado demuestra el alto nivel de las capacidades técnicas y operativas que mantiene la República Argentina.
“El desarrollo tecnológico y la investigación en asuntos estratégicos es la prioridad de la inversión en ciencia de este Gobierno, mientras se eficientizan los recursos a partir de la eliminación de gastos innecesarios en áreas sociales o politológicas”, concluye el comunicado.
El anuncio de la Oficina del Presidente no llega aleatoriamente este viernes, sino que responde al calendario de la propia expedición. La misión Artemis II, que llevará en febrero de este año a cuatro astronautas en un histórico vuelo alrededor de la Tierra y pasará por la Luna, dará este sábado un paso clave con el traslado y montaje del cohete Space Launch System (SLS) de la NASA y la cápsula Orion en la plataforma de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy, en Florida, sur de los Estados Unidos.
El traslado de la nave este sábado, entre el edificio de ensamblaje y la plataforma, a unos 1,6 km/h en un tramo de 6,5 kilómetros, representa uno de los hitos más delicados de la preparación previa al despegue, según afirmaron este viernes directivos de la NASA en una rueda de prensa.
Esta primera misión tripulada del programa Artemis, de diez días de duración estipulada total, consistirá en un vuelo alrededor de la Luna sin alunizajesiguiendo una trayectoria conocida como “free return”, que permitirá que la nave Orion rodee el satélite natural y regrese a la Tierra utilizando la gravedad lunar.
Artemis II, que validará los sistemas de propulsión, navegación, comunicaciones y soporte vital de Orion, será la aproximación humana más cercana a la Luna desde la misión Apolo 17 de 1972. Su éxito será fundamental para avanzar a Artemis III, que prevé devolver astronautas a la superficie lunar.
