Los agentes de la Guardia Civil siguen padeciendo las secuelas de la riada de octubre de 2024 que dejó la muerte de 230 personas. Pese al inicio de las obras en la casa cuartel de Paiporta el pasado mes de octubre, los agentes … Sigan sin tener acceso a todas las instalaciones necesarias para el desarrollo pleno de su trabajo dentro del cuartel. En ese sentido, el deterioro en alguna de las dependencias ha provocado que varios grupos del acuartelamiento como la Unidad de Intervención de Armas o Seguridad Ciudadana operen desde instalaciones alejadas de los muros del cuartel del Instituto Armado de esa localidad.
Las inundaciones de octubre de 2024 dejaron inoperante la planta baja del cuartel, lugar donde se encuentran la mayoría de dependencias del Cuerpo Armado. De igual forma, además de las oficinas, garajes, armeros, ascensores y muros perimetrales se vieron afectados por el agua, una situación que ha sido denunciada por varias asociaciones de guardias civiles ante la inoperancia del Ministerio del Interior y la Dirección General de la Guardia Civil.
Los muros que rodean el cuartel son una de las partes a las que más atención se va a mostrar en la reconstrucción debido a las consecuencias fatídicas que provocaron en la Dana. Según traslada la asociación de guardias civiles, Jucil, fue el «colapso» de estos muros lo que originó el remolino de agua que provocó la muerte de un agente del instituto armado y de la pareja del teniente. Ambos fueron sorprendidos por el agua y no pudieron salir del aparcamiento de la casa cuartel. Esta misma fuente, informa que para evitar un desenlace parecido al ocurrido el 29 de octubre de 2024, se construirán muros perimetrales con una altura mayor a la que tenían los anteriores.
De igual manera le ocurre al aparcamiento. Las plazas de garaje quedaron inutilizadas tras la dana y durante un año los agentes no han podido hacer el uso adecuado de este espacio. Desde Jucil aseguran que las obras comenzaron por esta parte del acuartelamiento y que los operarios ante el estado de la zona han tenido que «picar» por completo toda la superficie del aparcamiento.
Un operario trabajando en el cuartel de Paiporta.
Asimismo, los agentes que viven en el cuartel y que no fueron desalojados tras la Dana, siguen sin tener acceso a los ascensores que existen dentro de las instalaciones de Paiporta. Para acceder a sus viviendas, los efectivos tienen que subir por las escaleras de un acuartelamiento que consta de cinco plantas. Esta problemática no es ajena a la población civil. En ese sentido, alrededor de 750 ascensores siguen sin funcionar en la provincia de Valencia tras la catástrofe de la Dana, según alertó la Federación Empresarial de Ascensores.
Tras un año inhabilitadas, las oficinas de la primera planta del cuartel han comenzado a ser construidas de nuevo, según ha confirmado Jucil. Esta incidencia ha provocado que varias unidades del cuartel de paiporta hayan tenido que trasladar sus dependencias a otros espacios cedidos por el ayuntamiento de Utiel y de otras localidades cercanas.
Por el momento, las obras llevan en curso alrededor de dos meses, aunque varias asociaciones representativas de guardias civiles hayan trasladado a este periódico que los plazos de finalización de las reformas que se quieren acometer no son muy confiables teniendo en cuenta la tardanza a la hora de iniciar las obras. Estas mismas fuentes han señalado que el ritmo de los trabajos es «lento» debido a que los daños estructurales son numerosos y de gran importancia. Pese a ello, desde la Administración aseguran que el fin de las obras se producirá en los próximos meses.
