El PSC sostiene que en este 2025 se ha consolidado el bloque que permitió la investidura del presidente Salvador Illa, es decir, la suma que forman con Esquerra Republicana y Comuns. Fuentes socialistas hacen un balance “satisfactorio” de las relaciones parlamentarias con sus aliados y, según sus datos, a lo largo de la legislatura han coincidido en un 84,5% de las votaciones referentes a las iniciativas legislativas -esto es, proposiciones de ley, proyectos de ley y decretos-. Este bajo porcentaje al 65,62% si se añade a la ecuación el sentido del voto que los tres partidos emiten en las mociones del Parlament.
Por ello, desde el grupo parlamentario del PSC creen que se evidencia una legislatura en la que “se ve mucha la diferencia entre bloques ideológicos” y en la que precisamente los debates se mueven en aspectos en los que la izquierda y la derecha marcan sus diferencias. Fuentes socialistas consideran que hay un “cambio de dinámica” desde las últimas elecciones en Cataluña.
De hecho, los datos que manejan en el grupo que preside Ferran Pedret constatan que el bloque de izquierdas (PSC, ERC, Comuns y la CUP) han votado en la misma línea en un 64% de las iniciativas legislativas. Los socialistas se muestran satisfechos con los acuerdos que ha habido con los anticapitalistas en materia de vivienda.
Por otro lado, destacan que el debate sobre la cuestión independentista “ya no está tan arraigado” y señalan que Junts, ERC, CUP y Aliança solo coinciden en una de cada cuatro votaciones parlamentarias. En paralelo, ven mucha más unidad en el bloque progresista que en el de derechas (22%). Otro dato es que socialistas y posconvergentes han votado lo mismo en un 64%.
Tras este balance del casi año y medio de legislatura, el PSC trabaja con cuatro prioridades para el próximo año en el Parlament. Dichas fuentes apuntan a la tramitación en el próximo período de sesiones de la proposición de ley de la tercera edad, a seguir trabajando en la proposición de ley que se tramita conjuntamente con la de Comuns sobre la renta garantizada de ciudadanía y la de memoria democrática, y la creación de la comisión de estudio contra los discursos de odio.
Los socialistas lamentan que esta última cuestión está ahora misma conquistada. Cabe recordar que el impulso de este órgano se aprobó en el pleno del Parlamento del 1 de octubre, y uno de los objetivos era trabajar en un Pacto Nacional contra este tipo de discursos, el fascismo y el racismo. Era una iniciativa conjunta del PSC, Junts, Esquerra, Comuns y la CUP.
El problema que impide la constitución de esta comisión es que hay grupos que no han designado a sus diputados para esta comisión. Fuentes del PSC explican que ellos los escogieron dos días después de la celebración del pleno, que poco después lo hicieron Comuns y ERC, y que después se sumó la CUP. Sin embargo, destacan que aún no tienen noticias al respecto sobre el miembro que designará Junts, y que PP, Vox y Aliança (que votaron en contra) no han elegido a nadie. Los socialistas se ponen de plazo el mes de enero para que se pueda constituir esta comisión de estudio.
