Podrías decir que es “Trumplandia”un homenaje constante a la figura omnipresente del presidente número 47 de Estados Unidos, un sitio donde el magnate parece clavar su mirada desde todos los rincones de este oasis enclavado en miami donde se respira verano, Águilas, barras y estrellas, mucho golf. y el apellido insigne que todo lo impregna.
En este enclave de la ciudad de las palmeras, cerca del aeropuerto, se yergue el Club de Golf Nacional Trump Doralel resort donde está hospedado Javier Milei y algunos de los presidentes latinoamericanos que fueron convocados por Donald Trump a la cumbre “Escudo de las Américas” sobre seguridad continental, porque son considerados afines a su ideología.
El jefe de la Rosada –que llegó al hotel el viernes por la noche junto con su hermana karinael cancelador Pablo Quirno y el jefe de Gabinete Manuel Adorni— podría disfrutar del lujo de este rincón de Miami donde Trump mira desde las paredes, aparece en las pelotas de golf y hasta en aerosoles de protector solar. Sin embargo, se sabe que el libertario no suele asomar la nariz de su habitación en el escaso tiempo libre de sus giras.
El encuentro de mandatarios comienza este sábado con saludos protocoloares yun discurso de Trump al mediodía de Argentina. Además de Milei, participan los jefes de Estado de Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Trinidad y Tobago. También el chileno José Antonio Kast, que asume el miércoles la presidencia. No están invitados los presidentes progresistas de Brasil, México y Colombia.
El objetivo de la cumbre, según la Casa Blanca, es abordar la seguridad, la inmigración irregular y el crimen organizado en Latinoaméricaademás de contrarrestar la influencia de China en el continente. Pero seguramente la guerra con iran y la situación en Venezuela y una posible ofensiva sobre cuba También serán protagonistas.
Milei y su comitiva estarán pocas horas aquí, porque a la tarde partirá rumbo a Nueva York para la “Argentina Week”un evento que durará varios días para promocionar las oportunidades de inversión en el país. Pero el libertario volverá a este lugar de 643 habitaciones, embebido de flores y palmeras, un fin de año. Es que este resort también albergará en diciembre la cumbre del G20. Trump será el anfitrión y los mandatarios de todo el mundo verán estampado su apellido hasta en los jabones de sus cuartos.
Ya desde la tarde del viernes comenzó a verse un fuerte operativo de seguridad, con hombres fornidos del servicio secreto por todos lados y con detectores de metales para poder ingresar al lobby. Los estacionamientos del lugar, donde abundan las Ferraris y los Mercedesse poblaron de vehículos con sirenas. El viernes a la noche Trump llegó a “La Bestia” (su limusina blindada) y todo fue más tenso.
Pisos de mármol y whiskys exclusivos
Construido en 1962, Trump lo compró en 2012 y lo remodeló más a su estilo. Este resort es considerado uno de los más lujosos centros de golf de Florida.y con cuatro canchas ha sido sede de varios torneos nacionales de ese deporte, del que Trump es fan. Es famoso su campo “Blue Moster”, que contiene varios lagos y es conocido por su dificultad, sobre todo la del hoyo 18.
EL resort tiene un bar de whiskies exclusivos.El hotel alberga un lobby principal de pisos de mármol, arañas con millas de caireles y varios salones. En los pasillos se emplazan esculturas de águilas calvas, el símbolo nacional de EE.UU.una de ellas con un pliego de la Constitución y el nombre de Trump, y otra con la bandera estadounidense. Un poco más allá, se ven vitrinas con habanos y un bar especializado en whiskys exclusivos que cuestan varios centenares de dólares.
Madera, mármol y arañas con millas de caireles decoran el salón del resort. Alrededor del cuerpo principal hay bloques de villas bautizadas con los nombres de leyendas del deporte como Arnold Palmer, Ben Hogan, Bobby Jones, Gary Player, Jack Nicklaus, Phil Mickelson, Sam Snead y Tiger Woods. Cada una tiene decoración, fotos y recuerdos relacionados con el golfista cuyo nombre lleva.
Los argentinos se alojaron en la villa Gary Playermulticampeón sudafricano de los años 60, y compartieron el edificio con el presidente de República Dominicana, Luis Abinader. Trump durmió en la Arnold Palmer, otra figura legendaria, en su propia suite presidencial.
Águilas y banderas de Estados Unidos decoran los salones. Más allá de ser un paraíso para este deporte, es un lugar donde todo remite a Trump. Hay varios retratos del presidente republicano y uno de ellos resalta porque está hecho con casquillos de balas, regalo del legislador e hijo del expresidente brasileño Eduardo Bolsonaro. Se ven al menos otras dos grandes pinturas en las que el presidente apunta con el dedo a quienes caminan por los pasillos.
Trump está en casi todas las paredes del resort.En “Trumplandia” las habitaciones tienen agua envasada marca Trump y hay pantuflas y batas blancas con su nombre bordado en el pecho. En la tienda de souvenirs se ven gorras con la leyenda MAGA de varios colores y otras que proclaman modestamente en inglés: “Trump tuvo razón en todo”.
Hay chocolates, llaveros, falsos lingotes de oro, toallas, pañuelos de seda, remeras con el escudo dorado y con la leyenda 45/47, que remite a las dos presidencias del magnate. También varios libros sobre el presidente y otros escritos por el hijo Eric y la primera dama Melania.
Los souvenirs que se pueden comprar en el resort.Para las nuevas generaciones hay trajes de baños para niños, antiparras, muñequitos, protector solar, todo con el sello del presidente. Para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero, lapiceras doradas y billeteras de cuero.
Más cerca de los campos cuidados al detalle, rodeados de flores de azúcar y esculturas con aguas chorreantes, en la tienda de artículos de golf sobresale una vitrina con un palo especial: “Donald J Trump Edición limitada Qi10Driver”, que puede comprarse por 1.000 dólares.
Bombones “Trump”Más allá cuelgan unos protectores para palos con la cara y el cabello anaranjado presidencial. También gorras, pelotitas, vasos, anteojos con el sello trumpista. La decoración del local incluye tapas de revistas viejas donde se resalta la figura del magnate, una de ellas de la revista Playboy, donde se lo ve sonriente, en fumar, al lado de una Conejita.
En el restaurante se pueden comer hamburguesas que se presentan con el apellido marcado a fuego en el pan y también hay vino tinto, rosado, sidra y helado bautizados en honor al presidente.
La cumbre se desarrollará en uno de los salones más grandes del complejo llamado –como no— Donald J Trump, aunque también hay otro salón de baile que ha sido bautizado como Ivanka, en honor a la hija mayor.
