El concejal de Participación Ciudadana de Móstoles, Raúl Gallego Parrondo (PP), ha presentado este lunes su dimisión del cargo y su renuncia al acta de edil en el Ayuntamiento, señalando que cada decisión que ha tomado ha sido “guiada por la conciencia y el compromiso con lo que considera justo”. En la carta que ha remitido a la militancia, el edil no ha aclarado si su marcha tiene relación con el caso del presunto acoso sexual y laboral por parte del alcalde de la localidad, Manuel Bautista (PP), a una exconcejal del PP, si bien fuentes del Consistorio subrayan que Gallego apoyó a la denunciante tras las presiones recibidas por el Partido Popular madrileño.
El concejal saliente deja entrever en la carta adelantada por El País que ha recibido presiones por dar credibilidad a la denunciante. Además, hace unos días, su pareja, Elisa Vigil, diputada del PP en la Asamblea de Madrid, fue destituida de su cargo de portavoz.
El caso ha salpicado de lleno a la dirección regional del PP. El secretario general del partido en Madrid, Alfonso Serrano -considerado mano derecha de la presidenta Isabel Díaz Ayuso-, y el número tres de la formación, Ana Millán, han sido señalados por la acusación por su presunto intento de mantener el asunto en el ámbito interno.
Según ha trascendido, ambos habrían tratado de disuadir a la denunciante para que no acudiera ni a la policía ni a los tribunales. De confirmarse, esa actuación comprometería políticamente a la cúpula regional, que hasta ahora ha cerrado filas en torno a Bautista.
La marcha de Gallego es la segunda dimisión que se produce en el Ayuntamiento tras conocerse el citado caso, después de que la coordinadora de Digitalización y Nuevas Tecnologías del Ayuntamiento de Móstoles, también próxima a la exedil, renunciara haces unas semanas.
El contraste entre las salidas y la continuidad del regidor ha sido aprovechado por la oposición. El secretario general del PSOE-M y ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha denunciado que quienes han “tenido que apartarse” tras la acusación de acoso son la denunciante y “el concejal que la apoyada”, mientras que “el presunto acosador sigue en su puesto, con el amparo de Ayuso y Feijóo”.

