Entre el pacto para la investidura de Salvador Illa firmado por Marta Rovira y el modelo de financiación anunciado por Oriol Junqueras, ERC ha implosionado, y la nueva dirección ha sometido su estrategia a un baño de realidad. El líder republicano, todavía inhabilitado por la condena del Tribunal Supremo, entró el jueves por primera vez en la Moncloa con una bufanda nueva y salió con el anuncio de 4.700 millones de extras para Catalunya tras un café y una conversación más larga de lo previsto con Pedro Sánchez. Fue un café sin azúcar.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe al líder de ERC, Oriol Junqueras, este jueves en el Palacio de la Moncloa.
El acuerdo de financiación es “bueno”, según Junqueras, porque “nadie pierde y todos ganan” gracias a que la aportación extra del Estado hace que cuadren los números. Y es el mejor acuerdo posible porque nadie, excepto ERC, estaba dispuesto a asumir las contradicciones que una negociación autonomista con el PSOE supone sobre el relato del independentismo. El resultado es un café para todos, y Junqueras lo sabe, pero también es más justo y cargado que el sistema vigente desde el 2009 y caducado hace casi doce años.
ERC ha optado por gestionar sus “mientras tanto” esgrimiendo la inyección de fondos a las arcas de la Generalitat y hacerlo con tiento frente a la beligerancia de Junts, el PP y el ínclito Emiliano García-Page. Pero también las reticencias de los socios de investidura. No hay celebraciones en ERC –Junqueras comparó en un aparcamiento de la Moncloa a 3ºC de temperatura–, y adoptaron una posición defensiva que evidencia todo lo que se ha quedado por el camino. El modelo está lejos de las expectativas que ERC de Rovira creó: un concierto económico solidario y fuera del régimen común. Hay más dinero, pero no autonomía financiera ni llave de la caja.
El resto es pura semántica. La singularidad es optativa, y el respeto a la ordinalidad se refleja en la práctica de los resultados, no en la letra del modelo. Los negociadores sostienen que todas las simulaciones garantizan que Catalunya no perderá posiciones y, por primera vez, siempre quedará por encima de los medios de recursos por habitante.
ERC necesita un nuevo gesto sobre la recaudación para que Illa arranque la negociación del presupuesto
ERC ni siquiera abre la puerta a la negociación presupuestaria en Madrid y Cataluña mientras no se concreta el calendario de la cesión de la recaudación del IRPF. Solo Illa tiene posibilidades de aprobar un presupuesto, y tiene prisa, así que el acuerdo debería llegar en pocas semanas. En la dirección de Junqueras no habrá disidencias, pero entre los cargos territoriales hay inquietud por la presión de Junts y Aliança Catalana, y se ha dibujado un escudo para repeler el fuego local.
Junqueras impuso el pragmatismo en la negociación y, junto a Sánchez, lo ha elevado al cuadrado. Nadie reivindica el pacto para la investidura de Illa. ERC recuerda que es una negociación con el Gobierno central, y Sánchez sostiene que la propuesta cumple con el compromiso que adquirió en la conferencia de presidentes autonómicos de Barcelona.
Sánchez y Junqueras hace tiempo que retomaron el “tenemos que hablar” que lanzó el líder de ERC en mayo del 2019 en el Congreso procedente de Soto del Real. La relación se ha engrasado en los últimos meses a costa de llamadas telefónicas para superar los escollos de la negociación con Hacienda, y, ahora, en ERC están convencidos de que no habrá rendición sanchista y defenderá el acuerdo.
La financiación llegará al Congreso en verano, no estará Montero y el PSOE podría haber caído tres veces en las urnas
La pregunta que nadie quiere responder es: ¿quién puede renunciar a más dinero? Una disyuntiva que también se planteó con la condonación de la deuda del FLA y que la tardanza en la aprobación del trámite en el Congreso permite que todos vayan esquivando la respuesta.
El Gobierno confía en que la orquesta de barones del PP acabará por desafinar y soslaya el rechazo de Junts, que presentará una enmienda a la totalidad “constructiva”. La decisión de Carles Puigdemont de someter a votación un modelo similar al concierto impide una mayoría alternativa con PP y Vox y trasladaría la disputa a la siguiente tramitación parlamentaria. ¿Cuándo lloverá café? Las leyes pasarán en doble vuelta por el Consejo de Ministros y llegarán al Congreso antes del verano. Para entonces, Montero no será ministra, el PSOE puede haber caído en tres elecciones autonómicas más y Sánchez…
