La negociación del sector público nacional se retomará en la Secretaría de Trabajo luego del cuarto intermedio dispuesto a multas de 2025. Los gremios reclaman una fuerte recomposición salarial.
El Gobierno convocó a los sindicatos estatales para retomar la negociación paritaria de la administración pública. La reunión fue fijada para este viernes a las 14 en la sede de la Secretaría de Trabajo, en la Ciudad de Buenos Aires.
A la mesa de negociación fueron citados los dos gremios que concentran la mayor parte de los trabajadores del Estado nacional: la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN)encabezada por Andrés Rodríguez, y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE)liderada por Rodolfo Aguiar.
La convocatoria marca la reanudación de una discusión salarial que había quedado en suspenso desde diciembre de 2025, cuando la Secretaría de Trabajo dispuso un cuarto intermedio ante la distancia entre las demandas sindicales y la propuesta del Gobierno.
Desde entonces, los gremios estatales vienen insistiendo en la necesidad de una recomposición que compense el deterioro del poder adquisitivo de los empleados públicos en los últimos años, en un contexto de alta inflación y recortes presupuestarios.
Rodolfo Aguiar ATE
Paritaria estatal: qué negocia el Gobierno con los gremios
ATE, uno de los sindicatos más críticos de la política salarial oficial, reclama un incremento cercano al 45% para recomponer ingresos. Además, plantea el pago de una suma fija extraordinaria de 4.000.000 de pesos como compensación por la pérdida acumulada.
GOBIERNO PARITARIA ESTATALES
El titular del gremio, Rodolfo Aguiaraseguró que en los últimos dos años “se destruyó el poder adquisitivo de los estatales” y responsabilizó al Gobierno por el deterioro de las condiciones salariales del sector.
En la Casa Rosada, en cambio, la negociación salarial forma parte de una estrategia más amplia de control del gasto público, una de las banderas centrales del programa económico impulsada por la administración de Javier Milei.
La reunión de este viernes funcionará como primera prueba para medir hasta dónde está dispuesto a ceder el Gobierno en materia salarial y cuál será el margen de presión de los gremios estatal en una negociación que promete volver a tensarse.


