Siete días después del inicio de la crisis de Rodalies desencadenado por el trágico accidente en Gelida que acabó con la vida de un maquinista en prácticas, la situación ha derivado en una crisis política de primer orden. Lo ocurrido ha agitado unas aguas que, tras un año y medio de legislatura, no habían bajado tan revueltas como ahora. El Govern siempre ha puesto el foco y ha presumido de gestión. No obstante, el caos ferroviario ha puesto en entredicho -a ojos de todos los grupos de la oposición- la capacidad y habilidad para pilotar estos episodios por parte del Executiu. También hay unanimidad entre la oposición, a excepción de los comunes, en pedir la dimisión de la consellera Sílvia Paneque, algo que se evidenciará hoy en la Cámara catalana.
El primer pleno del nuevo curso legislativo en Catalunya estará marcado, pues, por las incidencias y las carencias que se han evidenciado a lo largo de esta semana en la red de Rodalies. El diagnóstico es ampliamente compartido por todos los actores políticos con representación en la Cámara catalana: un sistema endeble que es consecuencia de años de desinversión y de falta de mantenimiento en la infraestructura.
La sesión de este miércoles será larga y la cuestión de los trenes se llevará todo el protagonismo. La jornada comienza a las nueve de la mañana con la sesión de control al Govern. Las preguntas al jefe del Executiu las responderá el conseller de la Presidència en funciones de presidente, Albert Dalmau, que cubrirá así la vacante de Salvador Illa, ingresado desde hace más de una semana por una osteomielitis pública en el hospital Vall d’Hebron.
Pese a que se prevén más de tres horas de debate específicos para la cuestión ferroviaria, la dimensión y magnitud que ha adquirido este asunto en el panorama político y social catalán harán que también las preguntas al titular de la Presidència pivoten sobre esta cuestión. Dalmau tendrá que responder a las preguntas de los líderes de cada partido en el Parlament: Mònica Sales (Junts), Josep Maria Jové (ERC), Alejandro Fernández (PP), Ignacio Garriga (Vox), Jéssica Albiach (Comuns), Dani Cornellà (CUP) -previsiblemente intervendrá él-, Sílvia Orriols (Aliança Catalana) y Ferran Pedret (PSC).
Tras ello, habrá las preguntas a los consellers. Será entonces el turno de la responsable de Territorio, Sílvia Paneque. Hay varios partidos que prevén lanzar cuestiones sobre Rodalies a la también portavoz del Govern. Son los casos de Junts, Esquerra Republicana, el PP y la CUP.
Finalizado este primer bloque, es cuando se sustanciará la comparecencia de Albert Dalmau para dar cuenta de la situación de Rodalies y la gestión que se está llevando a cabo. El responsable de Presidència solicitó el lunes comparecer a petición propia y ayer lo aceptaron la Mesa y la Junta de Portavoces. Dalmau arrancará un debate que se alargará, previsiblemente, más de tres horas y que comenzará hacia las 11 de la mañana.
El conseller podrá intervenir sin límite de tiempo y los grupos dispondrán de un turno de réplica de 15 minutos cada uno. Si Albert Dalmau respondiera a los partidos, estos volverían a darle respuesta por un tiempo de cinco minutos. JxCat insistirá en reclamar un traspaso integral de Rodalies y, además de insistir en los ceses de Paneque y el ministro Óscar Puente, ahondará en la petición de llevar a Renfe y Adif a los tribunales.
Por su parte, Esquerra Republicana hará hincapié en la necesidad de “acelerar” el traspaso de Rodalies y que se imprima una marcha más en los galones que tiene que asumir la empresa mixta. Los republicanos se sumaron el domingo a la reclamación de la dimisión de la consellera Paneque y de responsables técnicos de Renfe y Adif. Tras acordar con el Gobierno y el Govern la ampliación del plan de Rodalies 2020-2030 hasta los 8.000 millones, se prevé que no se centren tanto en exigir estas renuncias de los responsables políticos.
El PP y Vox se desmarcarán del planteamiento de que la gestión “se haga desde la proximidad” y se alejarán de que haya más gobernanza catalana en Rodalies. Para ellos, los responsables de la desinversión no solo son los socialistas, sino también Esquerra y Junts. Comuns y la CUP señalarán que los recursos se deben destinar prioritariamente al mantenimiento de las vías e infraestructuras. En cuanto a Aliança Catalana, emitieron un comunicado unos días después del accidente y no han hecho demasiados pronunciamientos al respecto. También abogan por un traspaso integral y suman a la lista de culpables a posconvergentes y republicanos.
Por la tarde, habrá aún más debate al respecto. En el orden del día figuran cuatro interpelaciones sobre la crisis ferroviaria, que harán JxCat, ERC, el PP y la CUP. La réplica a estos cuatro grupos correrá, en principio, a carga de Sílvia Paneque.
