El nuevo intercambiador de Conde de Casal está un poco más cerca de ser una realidad. Los plazos avanzan y está previsto que en el primer semestre de 2027 esta infraestructura, una de las más relevantes de la legislatura, pueda entrar en funcionamiento para dar … servicio a unos 65.000 viajeros al día, según las estimaciones de la Comunidad. En ese momento habrá válida la pena el tormento de las obras, que ya afrontan la última fase.
El Consejo de Gobierno, que preside Isabel Díaz Ayuso, tiene previsto conocer este miércoles la propuesta de adjudicación de las obras del nuevo intercambiador de transportes de Conde de Casal, que contará con una inversión de 28,5 millones de euros. El proyecto tendrá un plazo de ejecución de 12 meses y permitirá mejorar la movilidad de decenas de millas de viajeros diarios cuando entre en funcionamiento.
El Ejecutivo autonómico invertirá en total 40 millones en la construcción de esta infraestructura, que estaba incluida en el programa electoral con el que Ayuso ganó las elecciones autonómicas por mayoría absoluta en 2023. También se preveía el inicio de las obras del nuevo intercambiador de Chamartín, en el tercer trimestre de 2026.
La infraestructura de Conde de Casal, con 3.000 metros cuadrados de superficie, será cien por cien accesible y estará adaptada a las necesidades de los usuarios. En la Comunidad prometen que se facilitarán los transbordos, se reducirán los tiempos de desplazamiento y se mejorará en general la información al viajero.
Además, tendrá una capacidad para 13 dársenas de autobús e incorporará medidas de eficiencia energética y sostenibilidad, como iluminación LED y sistemas de gestión inteligente, según el proyecto presentado.
Recreación de la plaza de Conde de Casal bajo la superficie, cuando esté terminado el intercambiador
Esta actuación se suma a los seis intercambiadores de transporte con los que ya cuenta la región: Plaza de Castilla, Príncipe Pío, Moncloa, Avenida de América, Plaza Elíptica y Valdebebas. Este tipo de infraestructura se considera clave en la Consejería de Transportes para facilitar la intermodalidad, mejorar la experiencia del viajero y aliviar la congestión en los principales accesos a la capital.
Los intercambiadores cumplen una función primordial para reducir el tráfico e impulsar el transporte público. Según la Comunidad, contribuyen a reducir la dependencia del vehículo privado ya consolidar un modelo de movilidad que integra Metro, autobuses urbanos e interurbanos y Cercanías, y favorecen «desplazamientos más rápidos y competitivos».
La estructura bajo rasante, vinculada a la ampliación de la Línea 11, comenzó en febrero de 2025 y alcanza actualmente un grado de ejecución del 30 por ciento. Por este motivo, el Consorcio Regional de Transportes de Madrid ha mantenido un seguimiento continuo del proyecto y continuará desplegando un plan específico para minimizar las afecciones al tráfico, con actuaciones de señalización, reorganización del entorno y refuerzo de los servicios necesarios para garantizar el correcto funcionamiento del transporte público. Se incluye la modificación de rutas de autobuses urbanos e interurbanos, así como el refuerzo del servicio en las líneas 1 y 9 de Metro de Madrid.
Desde la Comunidad especifican que el Ejecutivo autonómico invertirá en total 40 millones de euros en la construcción de esta infraestructura en Conde de Casal, cofinanciada con carga al Programa Feder 2021-2027 procedente de la Unión Europea. Dentro de esa inversión, la Comunidad dedicará 1,4 millones de euros a los trabajos de supervisión, control y apoyo técnico necesarios durante la construcción del intercambiador de Conde de Casal.
Esta infraestructura facilitará la conexión entre la línea 6 de Metro y la ampliación futura de la 11, actualmente en ejecución, y reunirá en un único espacio las paradas de autobuses urbanos e interurbanos que hoy se encuentran dispersas en la zona.
Para la climatización se utilizará la energía geotérmica, que aprovecha el calor del subsuelo para calefacción, el agua caliente sanitaria y la refrigeración. La termoactivación de los túneles de la ampliación del Metro podría llegar a cubrir hasta un 30 por ciento de la energía necesaria para mantener el intercambiador a una temperatura óptima.
Ampliación de la Línea 11
La adjudicación de las obras del intercambiador están vinculadas a la ampliación de la Línea 11 de Metro, que avanzan en paralelo. De momento se ha completado ya más del 50 por ciento de estas obras de ampliación, «una actuación estratégica del Gobierno regional que transformará este trazado en un gran eje de movilidad norte-sur». Será una alternativa para evitar el paso obligado por áreas centrales de la capital y se pretende que mejore el enlace de barrios y nuevos desarrollos urbanísticos de forma más directa y con menos transbordos. Además, se aliviará la carga de otras líneas, sobre toda la Circular, que es la más utilizada de la red, entre Plaza Elíptica y Avenida de América.
La ampliación de esta línea incluye la construcción de cinco estaciones, dos de nueva creación (Comillas y Madrid Río) y tres de enlace (Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal), con el objetivo de configurar una diagonal que conectará en el futuro Cuatro Vientos con Valdebebas, a lo largo de 33 kilómetros, y se enlazará con siete intercambiadores. El progreso de las obras es especialmente significativo en las estaciones: Comillas (63,5 por ciento), Madrid Río (67,4 por ciento), Palos de la Frontera (60,6 por ciento), Atocha (46,5 por ciento) y Conde de Casal (13,6 por ciento). La finalización de este primer tramo, entre Plaza Elíptica y Conde de Casal, está prevista para finales de 2027.
La semana pasada se produjo uno de los hitos más simbólicos y técnicamente más relevantes del proyecto, la cale del túnel ejecutado entre Plaza Elíptica y la futura estación de Comillas. Se trata de una operación de alta precisión, ya que marca el encuentro de los dos frentes de excavación que avanzan desde puntos opuestos. Se certifica así la correcta alineación, geometría y avance de la obra.
