Tras cumplir con el trámite de la audiencia pública, el proyecto de reforma de la Ley de Glaciares parecía ingresar en su recta final en Diputados. Pero el oficialismo dio un giro en su estrategia al confirmar que convocará a los gobernadores de las provincias mineras para los primeros días de abril y recién después sacará despacho aunque no arriesga una fecha para llevar el proyecto al recinto.
Al menos eso trascendió en el segundo día de la audiencia pública pedida por los sectores de la oposición, aunque en esta jornada destinada a las exposiciones en forma virtual hubo poca presencia del kirchnerismo, a diferencia de lo ocurrido en la primera reunión.
Según pudo averiguar Clarín, el oficialismo convocará a una reunión informativa para el 1 o el 8 de abril con la presencia de los gobernadores de la denominada mesa del litio y la del cobre que integran las provincias de Catamarca, Jujuy, Salta, Catamarca, San Juan y Mendoza.
Hubo gobernadores -no se precisaron los nombres- que plantearon la posibilidad de participar en la audiencia pública, pero los libertarios José Peluc y Nicolás Mayoraz, quienes presiden las comisiones de Recursos Naturales y Conservación del Medio Ambiente y de Asuntos Constitucionales, respectivamente, coincidieron en que lo mejor era que intervenían en una reunión informativa.
Es posible que algunos gobernadores decidan enviar a sus ministros de medio ambiente en su reemplazo, mientras el Gobierno analiza la posibilidad de sumar a sus equipos técnicos para defender la reforma e incluso miembros del IANIGLA (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales).
Lo cierto es que la oposición también decidió incluir a especialistas y algunos activistas que quedaron fuera de la audiencia pública. Mientras que Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, ya anticipó que pedirá que a la lista de convocados se agreguen no sólo los gobernadores de las provincias mineras, lo que anticipa un largo debate.
En el propio oficialismo hay distintas proyecciones sobre el futuro del proyecto de reforma de la Ley de Glaciares. Un sector confiado asegura tener los votos para aprobarlo, más de 130, pero otros advierten que el tratamiento del proyecto demandará varias semanas.
El plan de La Libertad Avanza se fue modificando desde que el proyecto ingresó a la Cámara baja. Porque en un principio, la intención fue ir por un tratamiento exprés en el inicio del período de sesiones ordinarias, pero ante la presión de la oposición y la amenaza de una judicialización se vio obligada a someter al proyecto a una audiencia pública, que marcó un total de 105.294 inscripcionesun hecho inédito para este tipo de convocatorias.
En la previa a la audiencia, los libertarios anunciaban que la propuesta llegaría al recinto el 8 de abril, pero los plazos podrían dilatarse aún más, lo que hace poner en duda que estén los votos para aprobarla en el recinto.
Mientras tanto, los distintos sectores de la oposición manejan la opción de la judicialización por el bajo porcentaje de inscriptos que participaron en la audiencia pública. Sólo en la primera jornada hubo 96 exposiciones presenciales sobre un total de 180 que estaban previstas. Y un número similar se estimaba para la segunda jornada, lejos de los 360 inscriptos que se había prometido.
Además, la oposición quiere a llevar a los tribunales el impacto que la reforma de la Ley de Glaciares tendrá en la gestión interjurisdiccional de los recursos hídricos.
