El Partido Popular Aragonés pretende cerrar un “acuerdo global” con Vox antes del 3 de marzo, día en el que se constituyen las nuevas Cortes de la comunidad tras las elecciones del pasado 8 de febrero, con el objetivo de dotar de estabilidad a la comunidad para toda la legislatura.
Según ha detallado hoy la vicepresidenta en funciones, Mar Vaquero, su partido se haya inmerso en un proceso de negociación con la ultraderecha que no solo incluye la configuración de la Mesa de las Cortes para ese día, sino que también abarca la configuración del futuro gobierno –presumiblemente de coalición- o un pacto programático y presupuestario con los de Santiago Abascal.
“No se trata de negociar los sillones (de la Mesa) por separado”, ha incidido Vaquero, que ha dejado ver que, si el próximo martes se elige como presidente o presidenta de las Cortes a un miembro de Vox, se podría interpretar que las conversaciones entre ambos van por el buen camino.
Superado este “hito” que marca el calendario, ambos partidos tendrán ocho semanas más para cerrar un acuerdo definitivo que incluya el posible reparto de consejerías y direcciones generales previo a la investidura de Azcón. Hasta que ese momento llegue, Vaquero ha apostado por la “prudencia, calma y discreción” para cocinar un pacto “a fuego lento y sin ruido”, como ya dijo Azcón la semana pasada.
Vaquero, uno de los pesos pesados del Ejecutivo aragonés, ha evitado aclarar de qué habló ayer Azcón en Madrid con el secretario general del PP, Miguel Tellado, o si en esa jornada en la capital se reunió con algún miembro de Vox. En la misma línea, no ha querido entrar a valorar las últimas declaraciones de Abascal, en las que cargó contra el decálogo negociador presentado por Génova.
En lo que sí ha sido claro es en subrayar que es Azcón quien afirmó “desde el primer momento” el liderazgo de las conversaciones con los voxistas y que todavía lo mantiene, algo que “no está reñido” con la “coherencia” con que la dirección nacional del PP quiere dotar a las conversaciones en todo el país en un contexto de elecciones en varias comunidades autonómicas, caso de Extremadura o Castilla y León.
Además, Vaquero ha desligado la suerte de la votación de los presupuestos del Ayuntamiento de Zaragoza que se votarán mañana de la negociación a nivel autonómico. En la capital aragonesa, la alcaldesa popular Natalia Chueca tenía cerrado un acuerdo presupuestario con Vox que se rompió tras la convocatoria electoral de febrero. Desde entonces, los ultras no han dado su brazo a torcer y amenazan con bloquear las cuentas, lo que arrastraría a la regidora a una cuestión de confianza.
