El principal reclamo del PP se centra en la «opacidad» informativa y la frialdad del recibo oficial. En el texto, los populares destacan que la ausencia de una acogida pública al máximo nivel y el silencio sobre el estado de los excarcelados choca con la firmeza que han mostrado otros gobiernos europeos en situaciones idénticas. Para el principal partido de la oposición, este perfil bajo de las autoridades españolas corre el riesgo de proyectar una imagen internacional desinteresada o, lo que considero más grave, de «subordinación diplomática» ante una vulneración prolongada de derechos fundamentales.
Los populares interpelan directamente al Ministerio de Asuntos Exteriores para que detalle qué autoridades han mantenido reuniones con los excarcelados y cuáles han sido las conclusiones de esos encuentros. La preocupación se extiende a la salud de los retornados; el PP exige saber si se ha activado algún protocolo para evaluar su estado físico y psicológico tras el cautiverio, y qué recursos sanitarios, legales o de protección se han puesto a su disposición para ayudars a rehacer su vida tras pasar por las mazmorras del régimen.
Las preguntas también buscan arrojar luz sobre el sufrimiento padecido durante el encierro. El PP quiere saber si el Gobierno tiene información real sobre las condiciones de detención, las coacciones o las posibles torturas que hayan podido sufrir, y si se ha hecho algo para documentar estos hechos y denunciarlos en instancias internacionales. En este punto, el grupo admite que no tiene datos oficiales sobre el número total de presos españoles que siguen en cárceles venezolanas, por lo que insta al Ejecutivo a dar esa cifra ya explica qué plan diplomático tiene para sacar a los que quedan allí.
Los populares solicitan los informes sobre el estado físico y psicológico de los llegados, así como las gestiones para documentar posibles torturas.
La estrategia exterior de España también queda en entredicho. Los populares alertan de que la diferencia de trato respecto a otros socios de la UE –como Francia o Italia–, daña la credibilidad del país en la defensa de los derechos humanos. Preguntan qué estrategia diplomática ha diseñado el Gobierno para evitar que España sea percibida internacionalmente como un actor dispuesto a normalizar relaciones con un poder de facto a cambio de gestos puntuales. También cuestionan qué iniciativas está promoviendo España en la Unión Europea para frenar el uso de «rehenes extranjeros» como herramienta de presión política por parte del chavismo.
«Mentira del sanchismo»
El portavoz del PP en el Senado, Alicia Garcíanegó a ABC que estas excarcelaciones se deban a la mediación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, algo que tacha de «mentira del sanchismo». García considera un «bochorno» que el Gobierno intenta ponerse medallas ahora cuando, asegura, «hasta antes de ayer dijeron que estos presos no existían y no han movido un dedo». «No hay lavado de cara que blanquee tanta suciedad», subraya.
Alicia García acusa a Sánchez de «dar la espalda» a las víctimas del chavismo mientras recibe en La Moncloa a condenados por malversación
Asimismo, García señala que «mientras abría las puertas de La Moncloa a un condenado por malversación (Oriol Junqueras), daba la espalda a los españoles que realmente habían sido presos políticos en el régimen de Maduro». Para la portavoz, la gestión de esta crisis demuestra que el presidente «se sitúa en el lado incorrecto de la historia» al priorizar su permanencia en el poder a costa de lo que sea».
El Gobierno tiene ahora un plazo inicial de 20 días para responder por escrito a todas estas cuestiones.
