La Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia 2 de Montoro, que anoche se encontraba de guardia, ha asumido la investigación del choque entre los trenes de Iryo y Alvia ocurrido la tarde del domingo en Adamuz que ya se ha cobrado 39 víctimas mortales. Fuentes de Justicia de Andalucía explican que se está procediendo al levantamiento de los cadáveres sin que de momento se prevea la realización de otras actuaciones.
Empieza así lo que podría ser un largo recorrido judicial. Hay un precedente: el accidente del tren Alvia en Angrois ocurrió el 24 de julio de 2013 en el que murieron 80 personas. El Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago de Compostela inició la investigación al día siguiente del siniestro. La sentencia se dictó 11 años después, el 26 de julio de 2024.
Durante ese período se producen diversas actuaciones al margen de los tribunales. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), adscrita al Ministerio de Fomento -que previsiblemente también ahora se pondrá en marcha para determinar las causas todavía desconocidas del accidente ocurrido anoche en Adamuz- publicó un informe en 2014 por el que determinaba que el siniestro se produjo por el despiste del maquinista quien, tras recibir una llamada, mantuvo el tren a 191 kilómetros por hora en un tramo en que la velocidad máxima permitida era de 80 kilómetros por hora.
Pero la Plataforma Víctimas Alvia 04155, descontenta con ese informe que consideraba de parte, recurrió al Parlamento Europeo, que en 2017 reclamó que se reabriera la investigación al considerar que no se había realizado con la independencia requerida.
Cuando se produjo el accidente gobernaba el PP y el asunto no tardó en politizarse. En 2018, a instancia de la oposición, el Congreso puso en marcha una comisión de investigación sobre el siniestro. No llegó a presentar sus conclusiones porque decayó al acabar la legislatura.
Y en paralelo, también la investigación judicial sufrió avatares, porque la Audiencia Provincial de La Coruña ordenó al juzgado reabrir la instrucción del accidente en 2016 al considerar que además del maquinista, imputado en el caso, podría haber otros responsables. Finalmente, en julio de 2024 se dictó la sentencia por la que se condenaba al conductor y al director de Seguridad en la Circulación de Adif a penas de cárcel e inhabilitación. También e establecieron indemnizaciones de diez millones de euros para las víctimas.
Es presumible que la recién iniciada investigación del accidente de ayer también se alargue en el tiempo. Hay diferencias entre ambos siniestros. En el caso de Angrois, el maquinista reconoció desde el primer momento que se despistó al atender el teléfono y que conducía con exceso de velocidad. Se desconocen en cambio las causas del accidente de anoche. Ambos trenes, el Alvia y el Iryo, viajaban a la velocidad correcta. El Ministerio de Fomento asegura que las infraestructuras han sido revisadas recientemente y el tren Iryo pasó por una puesta en marcha hace solo cuatro días.
