La oleada de denuncias por acoso hacia dirigentes autonómicos socialistas parecía, en un primer momento, generar una crisis sin precedentes en la formación de Pedro Sánchez. Durante el mes de diciembre, en plena campaña electoral en Extremadura, al ya conocido caso de Francisco Salazar, … se unieron nuevos testimonios contra regidores como Antonio Navarro, exconcejal y ex secretario general del PSOE de Torremolinos; Javier Izquierdo, exsecretario de Estudios y Programas de la Ejecutiva Federal del PSOE y exsenador; o Francisco Luis Fernández Rodríguez, exalcalde de Belalcázar.
Los dirigentes acusados por acoso dimitieron tras hacerse públicas las denuncias, aunque dos de ellos —José Tomé, regidor de Monforte de Lemos y Toni González, alcalde de Almussafes— continúan al frente de sus ayuntamientos. El gallego, que ha sido el único en solicitar la suspensión de militancia aunque anunció que lo harían todos los ediles de Monforte, gobierna siendo no adscrito con el apoyo de sus —aún— concejales socialistas; Mientras que el valenciano sigue dentro del Grupo Socialista a pesar de anunciar, en un primer momento, su salida.
En el caso de Tomé, cuando el PSdeG gestionó la crisis abierta en el partido a mediados de diciembre tras las denuncias de varias mujeres contra el regidor, se trasladó a la opinión pública que tanto él como sus concejales abandonaban la disciplina socialista, pasaban a ser no adscritos, y que por tanto nada se podía hacer internamente. Solo cabía resignarse.
El gallego oficializó su salida del Grupo Socialista en Monforte en el pleno del 29 de diciembre, comunicándolo verbalmente al secretario de la corporación. Desde entonces, según han confirmado a ABC fuentes municipales, la junta de gobierno local se ha venido reuniendo como cada lunes, salvación hecha de que el alcalde ya no pertenece al PSOE y sí los restantes nueve concejales que lo apoyan. Las mismas fuentes indican que no tienen constancia de que se haya registrado abandono alguno de estos ediles del Grupo Socialista. Siguen apareciendo así —Tomé incluido— en la web municipal.
De la aparente connivencia de la cúpula del PSdeG con la situación de Monforte hubo una evidente muestra el pasado sábado. Ese día se reunió el Comité Nacional Galego del partido, el máximo órgano entre congresos, para precisamente abordar la gestión de los distintos casos que surgieron en diciembre de presunto acoso sexual y laboral. En él, el secretario general José Ramón Gómez Besteiro defendió una vez más la actuación de la dirección. Sentada en la tercera fila del comité estaba Gloria Prada, secretaria de Comercio del PSdeG y primera teniente alcalde de Monforte de Lemos, a la sazón mano derecha de Tomé y una de sus más fieles y leales colaboradoras en el concejo. Las imágenes del comité difundidas por el propio PSdeG en sus redes así lo acreditan.
El alcalde gallego ya no pertenece al PSOE, pero sí los restantes nueve concejales que lo apoyan
La decisión de la dirección gallega del PSOE contrasta con la tomada en otro caso que se conoció esos mismos días, en la localidad orensana de Barbadás. Allí, el partido forzó la salida del Gobierno local de cinco concejales después de que trascendiera una denuncia por supuesto acoso laboral del regidor, Xosé Carlos Valcárcel. Este mantiene el cargo también como no adscrito, junto con su segundo teniente de alcalde, José Morgade, el único que permaneció a su lado tras la desbandada de sus antiguos compañeros del grupo municipal. La denuncia contra Valcárcel se hizo apenas pública unos días después de que este impulsara un manifiesto junto a otros cargos socialistas de la provincia de Orense muy críticos con la gestión del caso Tomé.
La dependencia del PSdeG con Tomé
Desde que se conocieron las denuncias contra el alcalde monfortino, que provocaron su renuncia a la Presidencia de la Diputación de Lugo, el PSdeG se ha encontrado en una posición muy incómoda, rehén de los precedentes fijados por sus propias decisiones en las últimas semanas. Tras revelar el programa ‘Código 10’ la existencia de denuncias en el canal interno del PSOE contra Tomé, Besteiro acudió a Monforte para verse con el regidor. De esa reunión salió su renuncia a la presidencia de la institución provincial y la petición de suspensión de militancia en el partido, a la que horas antes se había negado de manera tajante. Ese 10 de diciembre por la tarde tiene lugar la rueda de prensa en la que también traslada a los medios que sus concejales abandonan las filas socialistas con él.
Sin embargo, Tomé retiene tanto su acta de concejal como la de diputado provincial, siendo decisivo para que PSOE y BNG mantengan la mayoría en el pleno de la corporación y, por extensión, su Gobierno. De hecho, su voto fue decisivo este miércoles para la elección de la socialista Carmela López como nueva presidenta de la Diputación. El PSdeG, en distintos comunicados y pronunciamientos de sus dirigentes, se ha limitado a solicitarle a Tomé la entrega de las actaspara admitir que no puede hacer mucho más, ya que legalmente son suyas hasta que concluya el mandato.
Dado que todos los concejales de Tomé en Monforte han mostrado una lealtad inquebrantable hacia el alcalde, la salida anunciada de todos ellos para arropar al alcalde implicaba la pérdida de representación del PSOE en la segunda villa en importancia en la provincia de Lugo. Esta era la situación a corto plazo, pero en el medio se planteaba la interrogante de qué haría el PSdeG en las próximas municipales si la denuncia contra Tomé no estaba resultado. Dada la importancia de Monforte para la elección de los diputados provinciales, la dirección socialista no se puede permitir el lujo de no obtener concejales, pero al mismo tiempo se planteaba el escenario envenenado de competir contra José Tomé si este se compara en las elecciones al frente de una lista independiente.
La polémica puede volver al PSdeG si, como publicó ABC, las supuestas víctimas de Tomé llevan sus denuncias a la Fiscalía
La dirección del PSOE gallego considera que el ruido provocado por el caso Tomé está ya acallado, incluida la inesperada derivada por las denuncias por supuesto acoso laboral contra la alcaldesa de La Coruña, Inés Rey, la voz más relevante que, dentro del partido, ha cuestionado la gestión de este escándalo. Sin embargo, el ruido puede volver a aparecer si, como publicó ABC este jueves, las supuestas víctimas de José Tomé deciden llevar sus denuncias a la Fiscalía y judicializar así el caso.
González, aún en el PSOE de Almussafes
En Almussafes, según certificado un documento emitido por la secretaría del consistorio, con fecha del 14 de enero, solicitado por Compromís «ante la ausencia de información» al respecto, «no hay concejales no adscritos». Tras conocerse las denuncias de una trabajadora de la empresa pública del ayuntamiento el pasado 12 de diciembre, el alcalde defendió su inocencia, atribuyó esas acusaciones a una venganza y afirmó en un comunicado que seguiría en el cargo desde el grupo de no adscritos.
El apoyo de sus concejales
«Hay un acta firmada por todos los concejales del grupo municipal diciendo que consideran que debo estar dentro»
Toni González
Alcalde del Ayuntamiento de Almusafes
Preguntado al respecto por ABC, González explica que en ese momento no sabía legalmente a lo que derecho tenía ya lo que no, por lo que se precipitó al anunciar su cambio de grupo. «Hay un acta firmada por todos los concejales del grupo municipal diciendo que consideran que debo estar dentro. A partir de ahí, el partido puede recomendar o insistir, pero yo a día de hoy sigo siendo miembro del grupo municipal socialista», argumenta.
«A lo que sí tenía derecho es a la presunción de inocencia, que en mi caso se ha incumplido absolutamente», asevera. «El caso no está judicializado, sino dentro de un órgano, el CADE, que se encarga de analizar los posibles casos de acoso» y «en el protocolo se dice claramente que se debe guardar la confidencialidad de la denunciante y el denunciado, de las personas involucradas en este tema», indica.
