La mañana del fatídico 29 de octubre de 2024, PP y Vox pactaron en las Corts Valencianes una enmienda al plan Simplifica para permitir la construcción de hoteles (terciarios hoteleros) a 200 metros de la costa valenciana. Los populares pedían que fueran 100 metros, pero la extrema derecha que reclamaba mantener la distancia de 500 metros de protección del Botànic, acabó aceptando 200. La transaccional se permitió antes de que, horas después, la dana diera un vuelco a la legislatura. Pese al aviso climatológico, PP y Vox mantuvieron su acuerdo y la modificación normativa entró en vigor.
Este jueves, el Consell quiere que las Cortes Valencianas ratifiquen el plan Simplifica II y Vox, pese a haberlo negociado con el ejecutivo, ya ha anunciado que forzará su tramitación como proyecto de ley. Una fórmula que permitirá a la formación de derecha radical enmendar el texto y forzar una nueva negociación en el Parlamento, donde el PP está en minoría.
Una oportunidad de cambiar el texto que también aprovechará el PSPV para reabrir el debate sobre la construcción tan cerca de la costa. Y más después de los últimos acontecimientos vividos con el temporal Harry que destrozó paseos marítimos y viviendas. Unos efectos que ponen encima de la mesa la conveniencia o no de permitir nuevas construcciones en emplazamientos que pueden incluso llegar a ser peligrosos para la seguridad de las personas.
El PSPV plantea que “ninguna actuación urbanística pueda implicar una ocupación estable del territorio en los primeros 500 metros medidos desde el límite interior de la ribera del mar”
En este sentido, según ha sabido este periódico, el grupo parlamentario socialista presentará una enmienda para que “ninguna actuación urbanística, ya sea en el marco de un Proyecto de Interés Autonómico o de cualquier otro instrumento urbanístico, pueda implicar una ocupación estable del territorio en los primeros 500 metros medidos desde el límite interior de la ribera del mar, pudiendo extenderse dicha limitación hacia el interior a través de conectores ecológicos tales como cauces fluviales, vías pecuarias o suelos en general que garantizan la conectividad con espacios naturales protegidos, pudiendo estos ajustarse a límites reconocibles que tengan un elevado potencial de visualización”.
La portavoz adjunta del PSPV María José Salvador señala que el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, “tiene la oportunidad de proteger a las personas y la costa votando a favor de la enmienda del grupo socialista y evitar la construcción en los primeros 500 metros de costa”. La diputada indica que “no es posible ante los últimos temporales y el cambio climático que Pérez Llorca y el PP no reviertan esta situación”. En este sentido, critica que los populares “han iniciado una contrarreforma en materia de urbanismo que desprotege a las personas y permite construir en zonas inundables”.
Esta enmienda va en la línea de una de las propuestas que la secretaria general del PSPV, Diana Morant, anunció el pasado lunes y que el síndic de la formación presentó al presidente valenciano, para derogar la normativa urbanística y de ordenación territorial que flexibiliza la edificación en zonas inundables o de alto riesgo. En este contexto, la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, en su visita a Tavernes de la Valldigna para ver los efectos del temporal, también lo dejó claro: “Lo mejor que le puede pasar a los valencianos es que el Partido Popular no tenga las competencias en materia de costa”. “Las quieren para seguir construyendo”, añadió.
Habrá que ver qué opina Vox que en su día apostaba por mantener la distancia de los 500 metros.

