Los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre el asesinato de Francisca Cadenas son sobrecogedores y no dejan lugar a dudas de la participación de estos dos hermanos en su desaparición. Los agentes tenían desde hace meses controlados los movimientos. … de Julián y Lolo con centenares de horas de grabaciones donde realizaban comentarios vejatorios hacia su víctima y retaban a los investigadores. «No la vais a encontrar», llegó a decir el presunto asesino de su vecina en Hornachos.
Desde el principio, tanto los guardias civiles como la familia de Francisca, no tenían dudas de que algo escondían a estos dos hermanos. Los testimonios recogidos la noche de su desaparición apuntaban directamente a estos hombres. Movimientos extraños esa madrugada y unas obras días después de la ausencia de su vecina les arrinconaron.
Sin embargo, el desembarco de la UCO en la investigación fue el paso que terminó de desestabilizar la aparente tranquilidad de esta pareja que llevaban nueve años ocultando el crimen. Los agentes han obtenido meses de grabaciones de las conversaciones que tenían en sus coches, por teléfono o en su propio domicilio.
Estos audios, adelantados por Prensa Ibérica, reflejan que la llegada de la UCO a la investigación despertó el nerviosismo de estos hombres. Los agentes realizaron hace meses una reconstrucción de los últimos pasos de Francisca Cadenasque apenas se prolongaron 50 metros por un pasaje. El caso se volvió de nuevo mediático y los carteles con el rostro de la desaparecida volvieron al paisaje del pueblo.
El 4 de febrero de 2025, Julián, pensando que nadie le escucha comenzó a comentar las partes íntimas de la desaparecida ya señalar: «Vamos a ver, Francisca, ¿dónde vas?». Una muestra de la obsesión que tenía por esta mujer que también compartía con terceras personas, entre ellas un compañero de trabajo. «Es vecina mía, cojones, ¿no la voy a conocer?», afirmó. «En tu país… allí con las moras no hay problema, se ponen una mijina tontas, le sacudes dos ostias», le señaló.
Una «obsesión» con Francisca
Un día después prosiguió con las mismas consignas y retó a los agentes. «No la vas a encontrar, no la vas a encontrar», se confabulaba hablando solo en el interior de su vehículo. A principios de mayo de 2025, el pueblo estrenó una placa con la ‘Travesía Francisca Cadenas’ en el callejón donde se la vio por última vez. «Avenida Francisca Cadenas. Estaba buena, ¿eh?», comentó Julián a su hermano.
Los informes de la UCO sobre estas vigilancias y escuchas afirman que Julián tenía una «obsesión» sexual con su vecina. Los comentarios vejatorios se reproducían en infinidad de ocasiones. Por otra parte, Lolo se encargaba de frenar estos movimientos. Era consciente y conocedor de todo lo que había ocurrido esa noche.
Un goteo de audios que para la investigación de la UCO y el juez evidencian que Julián tenía una «obsesión» sexual con su vecina. Las grabaciones revelan que el hermano menor hablaba de «partes íntimas» de la víctima incluso después de su desaparición.
«O la tenías que pinchar… Todo el día fun, fun, fun… la Francisca», afirmó a su hermano menor. El auto judicial de ingreso en prisión es claro porque «Julián habría hecho partícipe con anterioridad a Manuel de su intención de mantener relaciones sexuales con Francisca» mientras que el otro hermano «podría estar haciendo referencia a una posible agresión física de Julián contra Francisca o bien a las presuntas relaciones sexuales no consentidas que su hermano hubiera podido mantener con la desaparecida esa noche».
Las últimas diligencias de la UCO generaron aún más nerviosismo a los hermanos. «Lo tienen que demostrar, lo que sea lo tienen que demostrar», remarcó. «Están dando palitos de ciego, lo mismo que pollo sin cabeza». «Están más perdidos que el barco del arroz», añade en otro momento.
«Van a por los dos»
El punto de inflexión final fue el 7 de marzo cuando reconstruyeron por última vez los últimos metros de Francisca. Esta diligencia de la UCO provocó la desconfianza de los hermanos que rompieron sus teléfonos móviles. «Van a por ti y ya está, van a por ti», le aseguró Julián a su hermano mayor. «Van a por los dos», zanjó el otro hombre.
Los agentes también tenían claro que los restos de esta mujer estaban en la vivienda que registraron. «Lo del rincón es lo que más mal rollo me está dando», aseguró el asesino confeso a su hermano. Un dato «muy relevante», según la UCO, que apuntaba directamente al lugar donde tenían ocultos los restos de su vecina.
La autopsia reveló que esta mujer fue asesinada a golpes y fue enterrada con las manos atadas y desnuda de cintura para abajo. Los restos óseos fueron localizados la semana pasada en el registro de la vivienda de estos dos hermanos en Hornachos. Fue asesinada con una «particular violencia» con «objetos todavía no identificados». La pareja de investigados ya se encuentran en prisión provisional mientras que la familia de Francisca Cadenas reclama justicia y respeto a su memoria.
