Alberto Núñez Feijóo se ha desplazado este viernes a Valladolid para intervenir en un encuentro del grupo de trabajo del Partido Popular Europeo. Y ahí, el líder del PP ha querido mostrar su voluntad de liderazgo en Europa y ha desgranado su plan de diez puntos para que la Comunidad Europea recupere competitividad económica. Feijóo también ha detallado un plan de siete puntos para fortalecer la industria española.
En concreto, el primer punto del plan económico europeo que plantea Feijóo pasa por rebajar la regulación: “Hay que acabar con la máxima de que otros producen e innovan y los europeos regulamos”, ha señalado, asegurando que hay que “simplificar” la burocracia para “competir” y ha celebrado que se haya eliminado la prohibición de vender coches de combustión más allá de 2035. El segundo punto pasa por mejorar la competitividad para impulsar la industria: “No estoy de acuerdo con mantener economías subsidiadas”, ha afirmado, en un acto en el que ha estado acompañado de Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León.
El tercer punto es la seguridad, en plena escalada de tensión geopolítica: “Europa debe prepararse para defenderse y hacer frente a todas las amenazas a nuestra democracia y estilo de vida, sin falsos discursos pacifistas”. El cuarto punto es la autonomía estratégica, para que Europa reduzca la dependencia en “sectores claves”. El quinto punto es que Europa gana influencia: “Más aliados y más mercados nos fortalecerán en un momento geopolítico extremadamente delicado, siempre con responsabilidad”. En este punto, ha reivindicado el acuerdo comercial con Mercosur porque puede “ser una oportunidad económica y política”, aunque ha subrayado que debe de incorporar cláusulas de protección para el sector agrario y el refuerzo de la inspección en frontera. “Nuestra gente no tiene miedo a competir, lo que tiene es hartazgo por normas ideológicas”, ha afirmado.
El sexto punto es que la sostenibilidad “no puede ser un lastre”: “Las políticas climáticas deben diseñarse de manera realista, no puede suponer pérdida de competitividad”. El séptimo punto apunta a hacer frente al reto demográfico ya combatir la “precariedad vital” de los jóvenes, por lo que apuesta por reformas. El octavo punto es la defensa de la industria: “Es el mejor aliado en todos nuestros objetivos. Es defensa y autonomía estratégica, apertura de nuevos mercados, desarrollo tecnológico, construcción de vivienda y generación de riqueza y de empleo de calidad”.
Finalmente, en el noveno punto, Feijóo apostó por la transformación digital para el impulso de las Pymes y la reducción de la burocracia y, el décimo punto, es un llamamiento a “perder el miedo” en Europa para “competir en el mundo”.
Feijóo ha sido muy crítico con el Gobierno porque, a su juicio, Pedro Sánchez “no considera una prioridad la política industrial”. Por ello, se han desgranado siete puntos con medidas para reforzar el sector secundario en España. Así, se ha propuesto un precio de la energía competitiva y estable, medidas fiscales para promover la innovación, políticas que atraen la inversión en baterías y componentes, refuerzo de la economía circular, captación y retención de talento y formación adaptada a la realidad industrial.
