Una conversación entre un tal “John” y otra persona no identificada que figura en los documentos del 23-F desclasificados hoy exponen cómo preparó el Regimiento de Brunete el asalto a Televisión Española. “Ayer estuvimos en Televisión Española. Toda la noche. Si ha debido de salir en hasta en la radio y todo. Que un capitán de un Regimiento y soldaos (sic) y un sargento y eso. Y allí estuvimos”, explica el soldado identificado como John
“Puso música militar y todo”, explica John, no adjudica una responsabilidad específica a su capitán en el Golpe de Estado. “¿Estaba en el complot?”, pregunta el interlocutor. “Pues no sé, no sé lo que va a pasar, solo sé que aquí estamos, asfisiaos (sic), sin dormir, ni nada”.
John desvela detalles del operativo: “El Capitán recibió órdenes del Coronel y éstos”. Fija la hora de llegada a Televisión Española a las 20.00 h. Previamente, en el cuartel “tocaron alarma ya preparar todo, petates, la virgen (sic), como para marcharse, nos iríamos de maniobras y venga a Televisión”. Las órdenes eran claras: “No hablar con nadie, el primer tiro al aire y el segundo a dar, con los cargadores metidos y ni seguro ni nada”. Es de suponer que el Coronel al que alude es José Ignacio San Martína, jefe de Estado Mayor de la División Acorazada Brunete y responsable del envío de fuerzas al ente público.
“¿Si pasamos miedo? Toda la noche… El Coronel recibió órdenes de no salir (hacia Televisión Española). Llamó el Rey, y todo”
“La gente ¿que decía?, Con los soldaos (sic), ¿qué decían? El Capitán frenético, ¿no?”, pregunta el interlocutor de John, que contesta: “Pues tirar a matar. Con eso ya te lo he dicho”.
John reconoce que pasó “miedo” durante las horas que duró el golpe de Estado del que la historia le hizo participar. “Toda la noche, y luego a las tres y media otro conato de salida…”.
John cree que el Coronel al mando de su regimiento “debía recibir órdenes el Coronel de no salir”. Y añade: “Si llamó al Rey, aquí, creo”. Por las horas que menciona, el mensaje televisado de Don Juan Carlos alineándose con la Constitución y contra la asonada ya se había producido. El teléfono, como ha contado la historia, jugó un papel fundamental en la desarticulación del 23-F.
