En Indonesia, al menos 961 personas han muerto en Aceh, Sumatra del Norte y Sumatra Occidental, mientras que 293 siguen desaparecidas, informó a última hora del domingo la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB) de Indonesia.
Unas 5.000 personas han resultado heridas en las tres provincias y más de un millón de personas han sido desplazadas. Más de 156.000 viviendas han resultado dañadas y 975.075 personas se encuentran en refugios temporales.
“Falta de todo, especialmente personal médico. Nos faltan médicos”, dijo a los periodistas el domingo por la noche Muzakir Manaf, gobernador de la provincia indonesia de Aceh.
“La gente no muere a causa de las inundaciones, sino de hambre. Así son las cosas”.
La tala ilegal, a menudo vinculada a la demanda mundial de aceite de palma, junto con la pérdida de bosques debido a la minería, las plantaciones y los incendios, han exacerbado el desastre en Sumatra.
El presidente indonesio, Prabowo Subianto, dijo que el país planea comprar 200 helicópteros en 2026, para defensa y preparación para desastres naturales.
