El Presidente respaldó la iniciativa que se votará este miércoles en la Legislatura mendocina y destacó la inversión de u$s600 millones. Apuntó contra el kirchnerismo por oponerse y afirmó que la provincia puede posicionarse como un actor minero competitivo.
el Presidente Javier Milei volvió a involucrarse en el debate económico y territorial de Mendoza al respaldar públicamente el proyecto minero san jorgeque este martes buscará obtener sanción definitiva en la Legislatura. Señaló que se trata de una “enorme oportunidad” para la provincia y enfatizó el impacto productivo y financiero que implicaría su puesta en marcha.
A través de sus redes sociales, el mandatario reiteró su apoyo al Proyecto PSJ Cobre Mendocinocuya aprobación será discutida este miércoles.
Según detalló, la iniciativa contempla una inversión de u$s600 millones destinada a activar una mina capaz de producir 40.000 toneladas anuales de concentrado de cobreun volumen que -sostuvo- podría marcar un punto de inflexión en la economía provincial.
El aval de Javier Milei al proyecto San Jorge
El jefe de Estado aprobó además para cuestionar al kirchnerismoal que acusó de mantener “25 años de oposición sistemática al sector privado, a la inversión, al progreso y al trabajo”.
Pese a esa resistencia, Milei manifestó su confianza en que el proyecto obtendrá luz verde, al afirmar que Mendoza está “lo mas cerca en 20 años de poner en marcha definitiva su industria minera”.
En paralelo, destacó la competitividad de la provinciaal recordar que ha logrado posicionar sus vinos emblemáticos en mercados internacionales de alta exigencia. “Con ese mismo nivel de competitividad, hoy busca posicionarse como productora minera”, señaló.
Milei enmarcó su respaldo en su visión sobre la Argentina”que viene”, a la que descrita impulsada por tres vectores económicos centrales: el campo, la energía y la minería. Reivindicó también los principios del Pacto de Mayo y aseguró: “Todo nuestro apoyo a la provincia ya todos los que quieran una Argentina más libre y próspera”. El mensaje presidencial cerrado con su consigna habitual: “¡Viva la libertad carajo!”.
