Washington dio este miércoles una versión muy distinta de la que había trasladado horas antes el Gobierno español sobre las desavenencias con respecto al uso de las bases de Rota y Morón en los ataques a Irán.
Desde la sala de prensa de la Casa … Blanca, la portavoz presidencial Karoline Leavitt aseguró que, pese al desafiante discurso pronunciado por Pedro Sánchez desde La Moncloa, España habría aceptado finalmente cooperar con el Ejército de Estados Unidos en la operación en marcha contra Irán.
«Con respecto a España, creo que han escuchado el mensaje del presidente ayer, alto y claro, y según tengo entendido, en las últimas horas han aceptado cooperar con el Ejército de Estados Unidos», afirmó Leavitt. Según explicó, los contactos ya se habrían puesto en marcha y «el Ejército estadounidense está coordinándose con sus homólogos en España».
La declaración introduce un giro significativo respecto al tono de confrontación que dominó la relación bilateral apenas un día antes, cuando el Gobierno español se desmarcó públicamente de la ofensiva impulsada por EE.UU. e Israel contra el régimen iraní. En Washington, sin embargo, la Casa Blanca da ahora por hecho que Madrid terminará alineándose con el operativo militar.
Leavitt insistió en que la expectativa de la administración Trump es que todos los aliados europeos respalden la operación. «El presidente espera que todos nuestros aliados europeos cooperen en esta misión. Largamente buscada, no solo por Estados Unidos, sino también por Europa», afirmó. Y añadió que el objetivo es «aplastar al régimen iraní fuera de control», al que Washington acusa de amenazar no solo a Estados Unidos, sino también a sus socios europeos.
Las palabras del portavoz sugieren que, pese al choque político visible en las últimas horas, el aparato militar español habría optado finalmente por mantener la coordinación operativa con Estados Unidos dentro del marco de la OTAN y de los acuerdos bilaterales de defensa, un extremo que el Gobierno de Sánchez no ha confirmado públicamente. Mientras tanto, desde Madrid el Ejecutivo mantiene el pulso político con Washington, en un enfrentamiento retórico que Sánchez ha elevado al máximo nivel institucional con su comparecencia desde La Moncloa.
Trump afirmó el martes en el Despacho Oval que España había sido «terrible» como aliado y aseguró que había ordenado cortar los tratos con el país. Criticó que Madrid no haya asumido el aumento del gasto en defensa que, según él, sí aceptaron otros socios europeos y se quejó de que el Gobierno español hubiera puesto objeciones al uso de sus bases. Añadió que Estados Unidos puede utilizarlas si lo desea, pero que, tras la actitud de España, ya no las necesita y preferiría prescindir de ellas.
