Al final el Gobierno tuvo que reconocer que era un secreto a voces, la alta velocidad no llegará a Málaga antes de Semana Santa. Es imposible recuperar la vía de Álora antes del Domingo de Ramos. La fecha del 23 de marzo se queda. … sólo en un anuncio. El turismo se echa a temblar. Las facturación ya ha caído más de un 15% en muchos negocios y hasta un 20% de las reservas de hotel se había cancelado. Eso antes de saber con certeza absoluta que no habrá trenes de alta velocidad en Málaga y que llegar es una odisea que pasar por bajar del tren en Antequera y tomar un autobús, en aquella estación minúscula de Santa Ana, para llegar hasta la capital de la Costa del Sol. Luego ahí desde al destino elegido.
La alternativa es un caro billete de avión o la incomodidad de un viaje por carretera con el respectivo colapso de la A-7 y el estacazo de la AP-7, la autopista más cara de España por kilómetro. La Costa del Sol ahonda en la desconexión del AVE al inicio de la temporada alta turística, que ya sufrió el año pasado un duro golpe por las lluvias en estas mismas fechas.
Fue el propio presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, quien reconoció lo que hasta ahora el Gobierno había negado. «No hay seguridad necesaria para reabrir la semana que viene», afirmó ayer en sus visitas a las obras de recuperación de la vía en Álora (Málaga). Es donde está cortado el tráfico. En este punto es donde el pasado febrero un desprendimiento de un talud colapsó la infraestructura en medio de un episodio de fuertes lluvias por culpa del temporal.
Según el presidente de Adif, los sistemas de evacuación de aguas no eran suficientes para evitar el empuje hidrostático del terreno, que se saturó por las lluvias y provocó el desplome del talud. Pese a que la infraestructura se había revisado en diciembre con una evaluación positiva, no aguantó la presión del agua por la saturación de los drenajes.
Desde entonces no hay solución. Si Anuncios falsos de Óscar Puente.ministro de Transportes, y de sus representantes locales. Adif dio como fecha de apertura el 23 de marzo, apurando los últimos días de Semana Santa. Sin embargo, ayer dijo que no estará abierta antes de finales de abril. La normalidad absoluta a final de año, ya que aunque se abra al tráfico se hará con velocidades reducidas.
Por tanto, Málaga sigue aislada por alta velocidad. No solo no hay AVE (Renfe), sino que no opera ninguna empresa del sector. Las dos privadas tampoco. Iryo tiene incluso activo un ERTE entre sus trabajadores por este motivo. Ouigo esperaba para tomar este tipo de decisiones sobre su plantilla a conocer fechas.
Tras el accidente de Adamuz, poco a poco se fue recuperando la normalidad en el tránsito ferroviario entre Madrid y Andalucía, pero las borrascas impidieron hacerlo en Málaga. Tras el desprendimiento no se pudo comenzar a trabajar hasta que no estabilizó el terreno. Según Adif era peligroso hacerlo por amenaza de que se pudieran producir desprendimientos. Después de dos semanas sin maquinaria pesada, Adif se centró en planificar la obra y en coordinar con Red Eléctrica de España la cimentación de la torre eléctrica afectada.
Los primeros trabajos para quitar el talud y habilitar la vía comenzaron a finales de febrero, pero las demoliciones que hay que hacer en la zona complican la apertura en los plazos estimados. «El factor de seguridad es incluso negativo», reseñó ayer el presidente de Adif reconociendo que era imposible abrir la vía en los plazos que anunciaba el Ministerio de Transportes. Ahora la empresa estatal trabaja con grúas y maquinaria especializada para este fin y poder avanzar luego en la construcción.
Mientras tanto Málaga sigue aislada y lo estará con el inicio de la temporada turística. Las pérdidas estimadas por los empresarios ya ascendían a los 300 millones, sin contar que no habría trenes para Semana Santa. La solución de un autobús que conecta Málaga con Antequera no es satisfactoria para la atracción de turistas, que siguen cancelando reservas y buscando otros destinos.
La portavoz del Gobierno andaluz, Carolina España, dijo que era «una traición» del Ejecutivo de Pedro Sánchez y «una ruina» al conocer la noticia. Su compañera Rocío Díaz, consejera de Fomento, aseguró que era «absolutamente inaceptable». «Málaga está pagando esa falta de diligencia»lamentó Rocío Díaz. A cuyas críticas se sumó el consejero de Turismo, una de las industrias más golpeadas por la falta de tren.
Arturo Bernal reconoció que el sector está «especialmente preocupado» por el efecto acumulado de varios factores. «Cuando se le pone una pequeña traba al turismo, automáticamente el turista elige otro destino», reconoció Bernal, que alertó al Gobierno de Pedro Sánchez sobre que «no basta con hacer anuncios, no basta con tener buenas intenciones».
Más contundente fue el presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, que pidió ceses en el Ministerio de Transportes. «Si las averías e incidencias en el ferrocarril y Rodalíes en Cataluña provocan varios ceses en el Ministerio de Transportes, lo mismo debería ocurrir con el desastre de la gestión del AVE de Málaga», explicó Francisco Salado, presidente provincial, quien reseñó ayer que «debe haber ceses o dimisionesporque se trata de un error muy grave».
«Como hemos venido advirtiendo, este incumplimiento va a perjudicar notablemente a la campaña turística de Semana Santa y provocar la pérdida de decenas de millones de euros y de muchos empleos, así como perjudicar a millas de empresas y ciudadanos de Málaga que tienen en el AVE un modo de transporte habitual», recordó Salado tras el anuncio de Adif.
Ante eso, el PP de Málaga, que es el partido que gobierno la inmensa mayoría de los municipios de la provincia pidió al Gobierno que articule ayudas y exenciones para amortiguar el impacto de la pérdida de turistas que va a sufrir la Costa del Sol esta Semana Santa. Tras una reunión con la Comisión de Empresas Turísticas, Patricia Navarro, presidenta provincial, pidió a Óscar Puente que no se suba el peaje de la AP-7 en estas fechas ya María Jesús Montero ayudas fiscales para los empresarios afectados. Medidas para salvar un sector que genera más de 152.000 empleos en la provincia y tiene un impacto cercano al 20% del PIB

