La candidata Claudia López aseguró que aunque no tuvo el resultado esperado en la consulta interpartidista del pasado 8 de marzo, la campaña presidencial apenas inicia. Dijo que es “la nueva historia” y que espera replicar los logros de su alcaldía a nivel nacional.
La Consulta de las Soluciones no tuvo los mejores resultados…
Sin duda, las consultas tuvieron menos números de los que se esperaba porque hubo un saboteo del Gobierno Nacional, es la primera vez que veo que se está usando un mecanismo de participación ciudadana y el Gobierno, que tiene la obligación legal de promover y hacer pedagogía, hace un llamado directo al saboteo de la participación en ese mecanismo. Las diferentes encuestas estimaban una participación de más de 10 millones de personas y siete. Así que haber sacado 618.000 votos en esas circunstancias, no me parecen unos malos números. Lo bueno de las elecciones es que uno va a las urnas, no a las especulaciones, y se hace contar. Yo estoy es muy agradecida con los 618.000 colombianos que nos apoyaron y me parece una base muy sólida para empezar.
¿Cree que perdió fuerza electoral el pasado 8 de marzo en comparación con lo que logró en su alcaldía?
Hay una enorme polarización que la izquierda consolidada alrededor del Pacto Histórico y el presidente Petro, y que la derecha consolidada alrededor del uribismo y de Álvaro Uribe. Sin duda arrancaron pisando muy fuerte y tirando a polarizar, a intimidar, a asustar a los ciudadanos. Ellos quieren que la gente no vote por lo que quiere, sino que voten con miedo. ¿A quién le sorprende que Gustavo Petro y Álvaro Uribe apelen al miedo, al terror, a la división ya la polarización? A mí no. Yo le quiero decir a la gente que hay una terceraría.
Usted eligió como vicepresidente a Leonardo Huerta, pero preguntó que su exsecretaria de Educación Edna Bonilla se fue con Sergio Fajardo, ¿eso es un acercamiento con la campaña del exalcalde?
No, ni ruptura ni acercamiento, claramente vamos a competir. Yo he construido equipo ya mí me hace sentir muy orgullosa que gente que hay personas que empezaron de voluntarios y terminaron de concejales, empezaron de concejales y van de alcaldes, empezaron de concejales y van de congresistas, o fueron servidores públicos y siguen una carrera muy notable. Yo creo que eso habla bien de nosotros, de nuestro proyecto político, de que aquí no hay caudillismo sino equipo político. La gran competencia de esta elección no es con Sergio ni con Edna, la gran competencia de esta elección es con el uribismo y el petrismo.
¿Cree que alcanzará a crecer en votos para la primera vuelta?
Nosotros somos la nueva historia, la campaña comenzó el 9 de marzo. Yo he tenido el privilegio de ganar siempre o perder, no importa, elecciones sin corrupción. Y cuando goberné, goberné en la chequera más grande de Colombia, todo el mundo lo reconoce, y sin corrupción, no tengo un solo escándalo de corrupción. Por el contrario, demostraré que soy capaz de construir sobre lo construido, continuaré la Primera Línea del Metro, lograré conseguir la financiación y dejar en contratación la segunda, hacer 78.000 becas de educación superior. Si hoy propongo un millón es porque ya lo hice y sé cómo se hace.
¿Y si no pasa a la segunda vuelta?
Si no paso tendremos que decidir entre las opciones que quedan porque yo no soy de las que se va a ver ballenas y deja a la gente tirada, soy una mujer de carácter. No creo ni en el proyecto del petrismo ni en el uribismo. Si yo creyera que el uribismo representa una nueva historia para Colombia, pues estaría allá. Si yo creyera que el petrismo representa una buena opción para la nueva etapa de cambio que necesita Colombia, pues estaría allá. No estoy allá porque considero que ambos son parte de una vieja historia de corrupción, de polarización, de división.
Angélica Lozano no alcanzó una curul, tampoco Katherine Mirando, ¿qué cree que pasó?
Es obvio que la polarización afectó a la gente extraordinaria que tiende puentes. Angélica ha sido reconocida y es la mejor senadora de Colombia, sin duda. Ha producido leyes útiles para la gente, no leyes de honores. La reforma laboral la salvó ella. Si no hubiera sido por ella y por su capacidad de tender puentes, no habría reforma laboral.
