Tres días antes de que se haga público el documento de Izquierda Unida que aboga por una renovación de la izquierda alternativa que permita superar el proyecto de Sumar, el líder de la formación y candidato de Por Andalucía a la Junta, Antonio Maíllo (Lucena, 1966) concede esta entrevista en la que también valora la salud del Gobierno de coalición.
El último informe político de IU concluye que “la coalición Sumar, tal y como la conocemos, no es un instrumento capaz de aglutinar al conjunto de la izquierda”.
No es una novedad que IU considera que tenemos que reactivar un nuevo contrato social con la izquierda y sectores progresistas que sean ambiciosos al momento histórico que vivimos y con un instrumento que consideramos que debe ser nuevo y superador.
Cuando hablan de ir más allá de Sumar, ¿se refieren a una superación organizativa, política o también de liderazgos?
Estamos hablando de abrir un nuevo ciclo y de actualizar este proyecto adecuándolo tanto al momento histórico de extrema gravedad que vivimos como al nuevo ciclo político-electoral.
Unidad de la izquierda
“Menos hablar y más trabajar por la unidad existente. Sin melancolía”
¿Qué errores se cometieron? ¿Poner a la coalición el mismo nombre que el partido de Yolanda Díaz fue uno de ellos?
Fue uno de ellos, pero podemos convenir que lo más positivo es la convicción profunda que tenemos todas las organizaciones que formamos parte de la coalición de Gobierno en iniciar un proceso convergente y una voluntad de ser útiles a la sociedad española a la que servimos.
La izquierda alternativa no ha sido capaz de recomponerse para ni un solo comicio autonómico desde 2023. Tampoco para los de Aragón del 8-F. ¿Tiene sentido seguir apelando a un gran consenso que algunas partes no quieren?
Hay que salir de esa rueda de hámster. Menos hablar y más trabajar por la unidad existente. Sin melancolía. Hay que ofrecerle un proyecto de esperanza a la gente.
Pero lo que esa gente percibe es más una incapacidad política que un desacuerdo ideológico…
Totalmente. Las experiencias fallidas vienen determinadas por hiperliderazgos que han rechazado construirse de abajo a arriba y que hay que desterrar.
¿Yolanda Díaz (Sumar) e Irene Montero (Podemos) son factores de bloqueo?
En unos años tan agotadores como estos, es lógico que quienes más tiempo llevan en el escaparate sufran cierta erosión. En este momento hay que evitar hablar de nombres y más hablar de política, y en eso nos vamos a centrar absolutamente. Lo demás vendrá de manera natural.
Varios dirigentes del espacio creen que se está aplazando el conflicto hasta las generales confiando en que la presión del voto útil lo arreglare. ¿Lo comparte?
Creo que no hay que estar en el tacticismo, sino en la inmediata. Hay una evidente desmovilización de la izquierda que toca revertir. El actual momento histórico va a exigir de fórmulas que a lo mejor ni siquiera se nos han ocurrido hasta ahora. Pero lo principal es construir un proyecto en defensa de lo común, de lo público. Y que no esté condicionado por los vaivenes de liderazgos por muy importantes que sean.

¿Cuál debe ser ese proyecto?
España tiene solución. La gestión de las condiciones de vida como el acceso a la vivienda o el deterioro de la sanidad y la educación no son producto de maldiciones bíblicas, sino de políticas que provocan daño social.
¿Apunta al PSOE?
Todo proyecto que se precie tiene que mostrar el orgullo por la defensa del público, el carácter planificador de la economía y la intervención sin complejos en los precios de la cesta de la compra o de la vivienda frente a los titubeos permanentes del PSOE de un quiero y no puedo. El real decreto de vivienda es un error y creo que tendrá que recoger cable.
¿Es lo que defiende como candidato a la Junta de Andalucía?
La coalición Por Andalucía que encabezo es la única fuerza en la izquierda andaluza que tiene legitimidad para afrontar un desarrollo de recuperación de los servicios públicos. Porque quien empezó a abrir la etapa de conciertos con la sanidad privada fue Susana Díaz en alianza con Ciudadanos.
Yolanda Díaz e Irene Montero
“Es lógico que quienes más tiempo llevan en el escaparate sufran cierta erosión”
¿Es factible desalojar a Juan Manuel Moreno (PP) de la Junta?
De momento, y tras la crisis de los cribados del cáncer de mama, ha perdido la mayoría absoluta. Ha dejado de ser el yerno perfecto y cuando el yerno traiciona a la familia, ésta lo abandona.
IU se ha negado al despliegue de militares en Ucrania sin esperar a la ronda de contactos anunciada por Pedro Sánchez…
No vamos a aceptar el envío de tropas sin un alto el fuego o sin la cobertura de un organismo supranacional como la ONU.
¿Cómo le suena la apuesta por el multilateralismo que José Manuel Albares defiende para Venezuela y Groenlandia?
Lo que me sonó mal fue el vergonzante primer comunicado que hizo el Ministerio de Asuntos Exteriores sobre Venezuela que ni nombraba a la potencia atacante, ni advertía del secuestro de un jefe de Estado y solamente pedía una bajada de la tensión. España debe encabezar una posición de dignidad histórica y democrática frente al fascismo. Por tanto, nos sentimos de alguna forma protagonistas de haber modulado aquel inaceptable discurso inicial.
IU defiende un modelo de financiación que financie servicios y no territorios. ¿Cómo se traduce eso en un Estado autonómico tan desigual sin erosionar el principio de solidaridad?
Nosotros queremos garantizar que una mujer con cáncer en Badajoz sea tratada con los mismos recursos como si viviera en Badajoz, en Sabadell o en Málaga. Todo el mundo está de acuerdo, ¿verdad? Pues sobre eso debe ir un sistema de financiación justo que incluye un elemento de corresponsabilidad fiscal que impida que el incremento de recursos sirva de excusa a los gobiernos del PP para seguir agujereando la fiscalidad autonómica, perdonándole los impuestos a los más ricos y regando de dinero a Quirón por decirlo en el ejemplo de esta perversión del enfrentamiento territorial que está haciendo el Partido Popular.

