Todo queda en manos de Esquerra Republicana. Tras una reunión de la consellera Alícia Romero con los grupos parlamentarios, el resto de partidos de la oposición han certificado su distancia con el Govern y han tachado los presupuestos presentados de “continuistas”. También los ven “extremistas” al estar “marcados y condicionados por la agenda de los comunes”, con quien ha habido un acuerdo para las cuentas. El PP y Vox han anunciado que presentarán “inmediatamente” una enmienda a la totalidad, mientras que Junts ha apuntado que lo decidirá en los próximos días tras analizar el detalle de los presupuestos. En todo caso, los posconvergentes han cerrado la puerta a negociar las cuentas si la negociación con ERC fracasa.
El portavoz de JxCat en la Cámara catalana, Salvador Vergés, ha afirmado que la presentación de estos presupuestos refleja que el Govern “va tarde y mal”. A su juicio, es un Executiu “sumiso, dependiente e incompetente” porque genera “inestabilidad” al registrar unas cuentas que no cuentan con los apoyos suficientes para ser aprobados en estos momentos.
Vergés ha destacado que tienen que analizar el detalle de los números, pero ha manifestado sus discrepancias con un proyecto que es “propaganda” y que “incrementa el intervencionismo, la presión fiscal, rebaja los incentivos para la actividad económica y va en contra de la colaboración publicoprivada”. Por otro lado, ha afirmado que “estos no son los presupuestos que necesita Catalunya” porque están “condicionados por las políticas extremas de los Comuns”. Al estar ya “marcados”, Junts descarta negociarlos si el Govern se lo pidiera puesto que no es su modelo.
Por parte del PP, su portavoz Juan Fernández ha exhibido un tono muy duro contra unos presupuestos de “naturaleza soviética y comunista”. El popular ha arremetido contra un presupuesto “continuista”, que “prorroga el bloqueo político y económico de Catalunya” y que está “pensado para resistir y no para transformar”. “Es pequeño en ambición y grande en cálculo político”, ha reprochado Fernández.
El grupo liderado por Alejandro Fernández considera que el PSC y Esquerra Republicana están haciendo “teatro”, lo que supone una “frivolidad y una irresponsabilidad”. El PP registra hoy mismo la enmienda a la totalidad porque “no es una discrepancia puntual, sino de modelo porque se consolida un rumbo equivocado”. Además, creen que “los pirómanos no pueden hacer ahora de bomberos”. Por otro lado, Juan Fernández ha dudado que lleven el proyecto al Consell de Garanties Estatutàries porque no tienen “mucha confianza” en el ente: “Últimamente hace más dictámenes políticos que técnicos”.
Desde Vox también ven “continuista” el presupuesto. Joan Garriga, su portavoz, ha destacado que “no hay un cambio de rumbo” y que sigue habiendo “flaquezas en educación, salud, seguridad e infraestructuras”. Garriga ha deseado que las cuentas no prosperen porque podría haber una convocatoria electoral: “Sería una muy buena noticia que se diera la voz a los catalanes y cambiar ya las políticas que perjudican su día a día”.
La CUP también ha mostrado un tono crítico con los presupuestos, aunque ha sostenido que “plantarán batalla” para mejorarlos. Tras conocer los grandes datos del presupuesto, los anticapitalistas quieren conocer “cada una de las partidas” antes de decidir si presentarán una enmienda a la totalidad o no.
Sea como fuere, la diputada Laure Vega ha apuntado que “si estas cuentas no bajan el precio de la vivienda, de la comida o de la sanidad pública, no están a la altura de la gente y no son unos buenos presupuestos”. En este sentido, ha reclamado más valentía al Govern y que se deja de escuchar en el “chantaje constante de que podríamos estar peor o que viene la extrema derecha”.
