Un ‘tardeo’ cambió la vida de María (nombre ficticio). Estaba con sus amigas en un pub de Alicante cuando una joven tocó con insistencia la puerta de uno de los baños. Esta chica estaba fuera de sí y la discusión dialéctica se convirtió en … una paliza salvaje. María acabó sin conocimiento siendo arrastrada del pelo por el pavimento. Esta panadera no podrá volver a trabajar por las heridas de las que aún se recuperan. Más de dos años después las autoras se enfrentan a un año de cárcel por lesiones y al pago de una indemnización de más de 130.000 euros.
El escenario de esta agresión fue el bar Texaco de Alicante. Hay que remontarse al 3 de diciembre de 2023 a las ocho de la tarde. María acudió a este local a pasar un buen rato junto a sus amigas. Todo comenzó en la zona de los baños exteriores. Una joven comenzó a golpear con mucha insistencia la puerta de uno de los aseos donde estaba la víctima. Al salir, esta chica comenzó a mostrar una actitud muy violenta. «Le agarró la cara con la mano, empujándola hacia atrás», sostenía María en la denuncia. Después, aparecieron dos mujeres más que se unieron a la agresión. En el suelo recibió patadas en todas las partes de su cuerpo. Fruto de esos golpes, la víctima quedó inconsciente y fue arrastrada por el pelo por el pavimento.
Los vigilantes de seguridad del pub fueron los que consiguieron separar a las dos partes implicadas. La Policía Nacional y los sanitarios se trasladaron al lugar. Tuvo que ser atendida en un centro hospitalario por la fractura del húmero. El nombre concreto de la patología fue una fractura espiroidea diáfisis fémur izquierdo y axonotmesis nercio radial izquierdo. Necesitó dos intervenciones quirúrgicas y las heridas tardaron en curarse 319 días.
La Brigada Provincial de Policía Judicial (BPPJ) de la Policía Nacional de Alicante detuvo a tres chicas por esta salvaje agresión. Las presuntas autoras ofrecieron una versión radical de los hechos. Dijeron que una de ellas estaba embarazada y de ahí la insistencia para entrar en el baño. Aseguraron que la víctima fue la que buscaba «pelea» y se comunicó de forma violenta. El caso estaba comandado por el Juzgado de Instrucción número 6 de Alicante. María, de 46 años, era panadera de una conocida cadena de supermercados. No pudo volver a ejercer esta actividad.
El inicio de la paliza captado por las cámaras de seguridad del pub
Las cámaras de seguridad fueron visualizadas y plasmadas en el atestado de los investigadores. De esa forma se pudo comprobar como salió del baño María, acompañada de dos amigas, y fueron recriminadas su tardanza por uno de los amigos de las detenidas. La panadera se encaró con él y también fue tratada de impedir que una de las chicas entrara en el baño. Una de las denunciantes puso la mano en el cuello de la victima.
En ese momento, la violencia se incrementó y terminó con la víctima en el suelo siendo golpeada por las otras tres mujeres, dos de ellas eran hermanas. No tenían antecedentes en esos momentos. Las investigadas están representadas por los letrados Nicolás Pablo Bruno, Antonio Adrián Arques y Lucrecia Paredes Moya. La víctima por la abogada Natalia Ibarz Manuel.
La cronología de la paliza es sobrecogedora. Dos de las agresoras agarran a María por la espalda y la tiran violentamente al suelo a través de una cortina de plástico. «Momento en el que ésta cae al suelo, quedando inmóvil, boca abajo y perdiendo la conciencia –quedando absolutamente indefensa–. Lejos de cesar en su conducta, AMM la agarra fuertemente del cabello y la arrastra varios metros por el suelo, persistiendo en propinarle patas y golpes, cuando ya yacía tendida e inerme, intensificando con ello de manera innecesaria su sufrimiento», añade uno de los escritos.
incapacitada
Como consecuencia directa de dicha agresión, la víctima, de 46 años, tuvo que ser trasladada al hospital en ambulancia. Sufrió graves lesiones consistentes en «fractura espiroidea diáfisis fémur izquierdo» y «axonotmesis nervio radial izquierdo» con parálisis de muñeca y dedos de la mano izquierda, cicatriz quirúrgica en hombro izquierdo tras intervención con clavo endomedular, así como contusiones y erosiones múltiples.
Según los informes médicos, el proceso de curación requirió, además de una primera asistencia facultativa, de dos intervenciones quirúrgicas, ingreso hospitalario, uso prolongado de ortesis y tratamiento rehabilitador y farmacológico, con una evolución clínica larga y dolorosa. Se le diagnosticó una limitación funcional irreversible del miembro superior izquierdo, pérdida de autonomía y capacidad laboral con una reducción superior al 33% en su rendimiento profesional (incapacidad permanente total)lo que le impide desarrollar su trabajo habitual como dependienta de panadería. Todo ello conforme consta en el Informe del IML de fecha 22 de noviembre de 2024.
La víctima pide a las tres autoras una indemnización conjunta de 131.933,34 euros. Más un incremento del 20 % previsto legalmente para los supuestos de lesiones dolosas, lo que determina una importación actualizada de 158.320,01 euros. La Fiscalía va en la misma línea. Piden para las acusadas n año de prisión y que la indemnización sea de 135.427 euros.
