Concesión pornográfica a los asesinos, desprecio, humillación innecesaria, grave ofensa, traición… el horrible de las asociaciones de víctimas del terrorismo ponen pie en pared ante el relato que traslada la exposición por la Constitución organizada por el Gobierno en el Congreso. «La exposición sitúa a … las víctimas en un rincón junto a sus verdugos, representados por el diario Gara«, denuncia Dignidad y Justicia, en alusión a que la muestra sigue incluyendo una portada de ese periódico -que ejerció como altavoz de ETA- y reserva un espacio poco visible para las víctimas, como denunció ABC tras su inauguración.
Tanto esta organización como la Asociación Víctimas del Terrorismo y la Fundación Miguel Ángel Blanco han dirigido cartas a la presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol, por separado para expresarle su profundo malestar por el resultado y pedirle que la portada de Gara salga de la exhibición fotográfica. Aunque se expone en el Congreso, la muestra ha sido organizada por el Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes por lo que la presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco, Marimar Blanco, también ha remitido la carta a Félix Bolaños.
Pese a que cada asociación ha redactado su misiva, las tres coinciden en que la exposición transmite un relato distorsionado de lo que fue ETA que resulta humillante para las víctimas. Además destacan la gravedad de que esto lo esté generando una exposición institucional, colocada en la sede de la soberanía nacional.
En su carta a Armengol, la Asociación de Víctimas del Terrorismo -la mayoritaria- solicita que la exposición sea reformulada «y que esta nueva versión se ajuste a la realidad». «Como esta historia tenemos que contarla las víctimas, y no nuestros verdugos, estamos abiertos a colaborar (…) en la elaboración de los paneles relativos a las víctimas del terrorismo», señala la entidad que preside Maite Araluce.
La AVT deja constancia de su «profundo pesar por el resultado final» de la muestra y denuncia también el pequeño espacio reservado. «En una esquina, además junto a la portada del ya extinto diario Gara, altavoz de los terroristas, lo que constituye a nuestro juicio un desprecio hacia las víctimas del terrorismo y sus familias. También transmite una visión sesgada de la historia que pretende manipular el relato y el blanqueamiento de quienes ejercieron el terrorismo», denuncia.
«Lo más grave de esa exposición no es que aparezca una portada de Gara. Lo verdaderamente grave es que esa sea la imagen elegida para representar lo que ha supuesto el terrorismo —y, en concreto, el terrorismo de ETA— en la historia reciente de nuestro país», carga. A partir de aquí, la AVT recuerda que la principal amenaza para la Transición democrática fue «el terrorismo de extrema izquierda: el de ETA y el de otros grupos» y advierte que «reducir ese período a una imagen como esa desvirtúa la gravedad de lo sucedido».
«Entienda que para las víctimas del terrorismo todo esto suponga una humillación y un desprecio a nuestra dignidad», ruega a la presidenta del Congreso,
Por su parte, la Fundación Miguel Ángel Blanco solicita «formalmente» tanto a Armengol como a Bolaños «la retirada inmediata de cualquier referencia al diario Gara». Esta asociación traslada a ambos su «más profunda indignación» por la inclusión de esa cabecera y les advierte de la «grave ofensa» que supone para la memoria de las víctimas del terrorismo y para sus familias.
Para Marimar Blanco «resulta especialmente grave» que el Congreso «sitúe en una exposición institucional a ese medio al mismo nivel que otros». «Esa equiparación no es neutral. Para las víctimas del terrorismo supone una profunda distorsión del relato democrático y una humillación innecesaria para quienes padecieron directamente la barbarie terrorista», explica.
Por último, la también senadora popular defiende que la Cámara Baja «debe ser un lugar de memoria, respeto y dignidad hacia las víctimas del terrorismo, nunca un espacio en el que se normalice a quienes durante años difundieron la propaganda y la narrativa de ETA».
Por último, Dignidad y Justicia
Dignidad y Justicia va aún más allá y apunta a la dependencia que los socialistas tienen de Bildu como la causa del resultado final de la exposición. «Equiparar a víctimas y verdugos de este modo es una traición a las primeras y una concesión pornográfica a los asesinos», denuncia. En esta línea, carga contra el hecho de que la exposición sitúe «a las víctimas en un rincón junto a sus verdugos, representados por el diario proetarra Gara, que en tantas ocasiones ha servido para vehicular la voz de los terroristas».
Dignidad y Justicia reconoce no esperar «mucho de este Gobierno que se mantiene en el poder precisamente gracias a los votos de sangre del brazo político de ETA», pero no renuncia a pedir a Armengol que «piensen de nuevo lo que han hecho y actúen como merecen las víctimas de la barbarie».
Para el presidente de esta organización, Daniel Portero, la exhibición de la portada de Gara es una prueba más de que el pacto entre PSOE y Bildu conlleva una revisión del relato histórico sobre ETA. Por ello, también traslada a Armengol «nuestra más honda preocupación por el trato dado a las víctimas». «El estado de Derecho se ha construido gracias a la sangre de los cientos de víctimas que han dado su vida por los demás (…) No tiene sentido, por lo tanto, que la casa de todos los españoles, la que representa la soberanía del pueblo, desprecie a quienes han sido fundamentales para su creación y mantenimiento. Porque así es como nos sentimos», subraya.
Portero aprieta recordando una verdad que hoy resulta incómoda para los socialistas: «el Congreso de los Diputados y todos sus componentes tienen la obligación moral de mantener la memoria y la dignidad de quienes permitieron que ellos hoy puedan estar ahí».
Y es que, tal y como recuerda Marimar Blanco, además de ejercer «como un periódico de propaganda de la organización terrorista ETA», Gara «señaló públicamente a quienes defendían la Constitución y la libertad en el País Vasco» y que «muchos de ellos terminaron siendo víctimas de la violencia terrorista». «Las víctimas recuerdan cómo, mientras ETA asesinaba, ese mismo periódico no solo justificaba políticamente sus crímenes, sino que trataban de sus atentados como éxitos», añade.
La coincidencia en malestar, diagnóstico y recuperación es muy importante porque pone de manifiesto que representa al horrible movimiento de víctimas. Congreso y Gobierno no pueden argumentar que se trata de una crítica aislada. La Agencia Efe, que preside uno de los exsecretario de Estado de Comunicación con el socialista Pedro Sánchez Miguel Ángel Oliver, es la que ha cedido las fotografías que se exhiben.
