La reconocida chef Leonor Espinosaquien ha brillado en el mundo de la gastronomía nacional e internacional, habló con EL TIEMPO sobre su experiencia en una campaña política. Busca llegar a la Cámara de Representantes por Bogotá, con el Partido Liberal. Ya tiene en mente las primeras iniciativas que presentaría para beneficiar no solo al sector gastronómico, también a la capital del país.
¿Cómo se ha sentido en la campaña, saliendo a las calles y pidiendo el voto? ¿Cómo ha sido esta experiencia?
Ha sido muy bonita, sobre todo por los aprendizajes. En términos de comunicación, me remito a mis 15 años trabajando en agencias de publicidad y en el mundo corporativo. Además, soy una persona tímida, y salir a la calle ha sido un ejercicio clave para abrirme más. El recibimiento de la gente ha sido muy positivo. Hay orgullo por mi aporte a la gastronomía. Ha recibido pocas críticas; la aceptación ha sido favorable.
Leonor Espinosa, candidata a la Cámara por Bogotá. Foto:Prensa Leonor Espinosa
¿Qué le dice la gente en la calle?
Cosas muy bonitas. La calle es muy distinta a las redes sociales, donde suelen darse ataques o seguimientos negativos. En la calle eso casi no ocurre. La gente quiere un Congreso con personas que conozcan el país desde la experiencia. Aunque no hayan ocupado cargos de elección popular, sí han ejercido acción pública desde otros espacios.
Desde su experiencia profesional, habiendo representado al país en el campo de la gastronomía, ¿qué puede aportarle al Congreso de la República, especialmente a la Cámara de Representantes?
Conozco el país desde la creación de iniciativas, proyectos y la toma de decisiones. Durante más de 20 años trabajó en la gastronomía, la cultura y los oficios, y entendiendo de primera mano cómo las normas y decisiones públicas inciden en la vida cotidiana de quienes trabajan y producen. Muchas de las decisiones que se toman en el Congreso impactan directamente realidades que él vivió, gestionado y sostenido desde el sector empresarial y cultural. Quiero llegar a la Cámara de Representantes para llevar ese conocimiento al espacio donde se ordenan las reglas de la economía de la ciudad y representar a trabajadores, emprendedores y empresarios. He sido empleada, emprendedora y empresaria.
Espinosa ha recibido varios reconocimientos, como el Basque Culinary World Prize. Foto:Cortesia Leo
Si llega a la Cámara de Representantes, ¿cuál sería la primera ley que impulsará?
En Colombia la gastronomía no existe como sector económico para el Estado. No tiene una medición propia ni cuentas nacionales; aparece diluida dentro de otras categorías. Y mientras un sector no se mida, no existe política pública. Esto es grave porque la gastronomía es un sector productivo que genera empleo masivo. Antes generaba más empleo formal; hoy predomina el empleo informal y necesitamos volver a producir empleo formal a gran escala. Además, la gastronomía conecta el campo con la ciudad, activa cadenas agrícolas y expresa la biodiversidad y la identidad de nuestros territorios. El sector vive una crisis desde 2023, con cierres de restaurantes por inflación, altos costos y una carga tributaria que regresó sin transición tras la pandemia. Por eso se necesitan dos cosas urgentes: un reconocimiento estadístico propio, con una cuenta satélite y un censo serio, y alivios tributarios inmediatos para frenar cierres y sostener el empleo.
¿Y para Bogotá?
Me gustaría impulsar una ley que permita desarrollar una economía nocturna segura en Bogotá: formal, cultural y replicable en otras ciudades. Hoy la ciudad ni siquiera reconoce la economía nocturna como un sector estratégico. Para desarrollarla hay que proteger el trabajo nocturno, incentivar la cultura y el turismo urbano, y articular seguridad, empleo y espacio público. Bogotá no puede reducir la noche únicamente a la rumba; Hay teatro, negocios, logística y proveedores que pueden operar de manera segura y productiva.
La chef colombiana Leonor Espinosa Foto:cortesia
¿Qué opinión tiene del Congreso?
Existe una percepción negativa del Congreso asociada a la corrupción, y eso difícilmente desaparecerá por completo. Sin embargo, el Congreso necesita renovarse, reinventarse y reestructurarse para reducirla. Esto está conectado con un sistema penal oral acusatorio deficiente y con fallas en las entidades de control que deben vigilar el trabajo de los congresistas. Todo está relacionado. Por eso es fundamental elegir un Congreso distinto, con nuevas caras y nuevas propuestas.
¿Por qué es importante que lleguen al Congreso personas nuevas, con ideas frescas y trayectorias profesionales sólidas?
Bogotá enfrenta múltiples desafíos: inseguridad, seguridad alimentaria, gestión de residuos, movilidad, salud, derechos sexuales y reproductivos, educación y cuidado de la vida. Para tomar buenas decisiones se necesita gente que haya vivido estos problemas desde la experiencia. Vengo del sector gastronómico y creo que solo desde la vivencia y el conocimiento real se pueden tomar decisiones necesarias para mejorar la ciudad. Bogotá me formó, me dio oportunidades y me duele. Quiero devolverle ese agradecimiento sirviéndole desde la experiencia y el conocimiento que tengo. Bogotá necesita un chef que prepare mejores leyes para la ciudad.
MATEO GARCÍA
Subeditor de Política
