En los últimos vídeos que circulan por la red de Antonio Tejero Molina, de diversos homenajes, es habitual el cántico de “¡Viva la Guardia Civil!” al inicio o al final de su intervención, aunque fue expulsado del Instituto Armado en 1982, tras el golpe de Estado del 23-F. Él mismo, que falleció el pasado 25 de febrero unas horas después de la desclasificación de los documentos del intento de asonada, rubricaba alguna de sus intervenciones como “teniente coronel expulsado del servicio por defensor España” y la voluntad de la familia era celebrar las exequias en la catedral castrense de Madrid el próximo 25 de marzo, cuando se cumplirá un mes del deceso. Una opción que, sin embargo, ha sido denegada por las autoridades competentes.
El arzobispado castrense denegó ayer a los hijos de Tejero la posibilidad de celebrar las honras fúnebres en Madrid en la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas, según ha lamentado la familia este jueves a través de un comunicado. En el texto, difundido por el bufete de abogados que defiende y representa a la familia, los hijos consideran que “dicha prohibición carece totalmente de fundamentos” porque no les han dado ninguna “razón eclesial que sustente privar a un campo del sufragio de la Iglesia en su propia sede diocesana”.
La prohibición les fue comunicada a los hijos –uno de ellos, Ramón, es sacerdote– personalmente por parte del arzobispo general castrense Juan Antonio Aznárez Cobo. En su comunicado remarcan que las exequias “constituyen un acto de piedad y consuelo para los vivos, no un juicio sobre la vida del difunto” y que “la decisión de monseñor Juan Antonio Aznárez Cobo, dependiente de la Subsecretaría de Defensa, ha sido recibida con gran dolor”.
También reivindican la “vinculación histórica” de Tejero y su familia con las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad del Estado, a pesar de su expulsión en 1982, y que son miembros activos de la diócesis castrense. Además, afirman que lo que califican como “derecho espiritual” parece “haberse visto supeditado a consideraciones de índole temporal o política” y expresan su “pesar y perplejidad”.
La Iglesia, preguntada sobre esta cuestión, remite al Ministerio de Defensa que encabeza Margarita Robles, que consultado por este diario no ha hecho ninguna consideración al respecto.
Se prevé que las cenizas de Tejero reposen junto a los restos de su esposa, Carmen Díaz Pereira, en Torre del Mar, núcleo costero de Vélez-Málaga.
El comunicado ha sido compartido por el abogado amigo de la familia Felipe Utrera-Molina, que opina que “hay que ser muy miserable, muy cobarde y mal cristiano para hacer esto”.

