La hostelería andaluza vive una paradoja agridulce que amenaza la viabilidad futuro del tejido empresarial. Pese a que la facturación ha crecido un 4% en el último ejercicio y el empleo ha marcado cifras históricas con un aumento del … 3,6%las empresas del sector ganan menos dinero.
La rentabilidad de los negocios se ha desplomado entre un 1% y un 3% respecto al ejercicio anterior, lastrada por una tormenta perfecta de costos laborales, inflación en las materias primas y, principalmente, una asfixiante presión fiscal diseñada desde el Gobierno central.
Así lo han denunciado los máximos representantes del sector durante la celebración del Salón H&T en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga, donde han exigido al Ejecutivo de Pedro Sánchez que deje de poner trabas a una industria que sostiene la economia nacional.
Javier Frutos, presidente de Hostelería de Andalucía, en la inauguración del H&T de Málaga.
(Francisco Silva)
Javier Frutos, presidente de Hostelería de Andalucía, ha sido tajante al radiografiar la situación. «Nuestra asignatura pendiente y uno de los retos para el año que viene es la rentabilidad. No hemos recuperado los niveles de 2019», ha afirmado Frutos. El dirigente patronal ha explicado que, aunque el sector factura más, el margen se evapora ante la subida de los costos salariales y de los suministros.
«Tenemos una carga de impuestos bastante alta; lo que pedimos es que nos dejen trabajar y que se flexibilice la parte impositiva», ha subrayado, recordando que el 85% de las empresas del ramo son pymes y micropymes que sufren desde la cuota de autónomos hasta el Impuesto de Sociedades, tributos que dependen mayoritariamente de la administración central.
«La vaca no da para más»
El diagnóstico ha sido respaldado por José Luis Álvarez Almeida, presidente de Hostelería de España, quien ha utilizado una expresión muy gráfica para describir el agotación del sector ante las exigencias del Gobierno: «Como decimos en Asturias, la vaca da pa’ lo que da. Esto no se puede estar estirando constantemente». Álvarez Almeida ha lamentado que, mientras los empresarios suben sueldos y crean empleo, el Gobierno no ofrece soluciones a problemas endémicos como el absentismo laboral.
«Las bajas de incapacidad temporal (IT) no somos capaces de solucionarlas porque la solución la tiene el Gobierno. Queremos trabajadores sanos y alegres, pero le compite al Ejecutivo gestionar esta materia, que es una de las cargas más pesadas este año», ha aseverado.
El líder nacional de los hosteleros ha criticado el aumento de la fiscalidad que no solo afecta a las empresas, sino que sirena el poder adquisitivo de los propios empleados. «Pagamos un sueldo, pero cada vez llega a menos porque la fiscalidad a nuestros trabajadores también aumenta», ha denunciado.
Frente a la inacción estatal, Álvarez Almeida ha elogiado el modelo de gestión del Partido Popular es Andalucía y Málaga. Ha destacado la labor del consejero de Turismo, Arturo Bernal, y del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, como ejemplos de «colaboración público-privada» y diálogo real. «Estoy en una región donde hay un consejero que, cuando le trasladamos un problemanos sienta en una mesa y buscamos la solucion que a nosotros nos sirve», ha valorado.
Datos que contrastan modelos
Frente al estancamiento burocrático nacional, Andalucía exhibe músculo gracias a las políticas de la Junta. El consejero Arturo Bernal ha recordado que la comunidad es la que más crece en empleo hostelero de toda España y ha puesto el foco en la calidad de ese trabajo.
«Cuando Juanma Moreno llegó al Gobierno, cuatro de cada diez contratos eran temporales. Hoy hemos reducida esa brecha es 20 puntos; la temporalidad ha bajado del 40% al 20%», ha detallado Bernal. El consejero ha insistido en que Andalucía no compita por precios, sino por «valor y talento», consolidando un sector que ya emplea a más Delaware 300.000 personas en la región.
Sin embargo, la realidad a pie de calle confirma las dificultades que los grandes números a veces ocultan. Pequeños empresarios presentes en el salón han coincidido en señalar la dificultad paraca encontrar personal y el alza de costes como sus principales verdugos.
Desde la empresa Jamones Granadinos Baza han confirmado que «cada vez es más complicado» encontrar personal profesional, e incluso sin cualificar». Una visión compartida por César Pimenta, de la Bodega Solana de la Bernarda en Sevilla, quien ha señalado que «los costos hijo más altos» y ha alertado de la dificultad para hallar trabajadores del campoun problema que «va a más».
El sector hostelero español se reúne en el H&T de Málaga 2026.
(Francisco Silva)
La cadena de valor de la hostelería, que incluye al sector primario, también sufre las consecuencias de una política agraria y económico que no atiende sus especificidades. Paqui García, secretaria general de la Denominación de Origen Priego de Córdoba, ha explicado cómo la falta de mano de obra y los costes de producción amenazan al olivar tradicional de alta montaña frente a las explotaciones intensivas.
«Nuestros costes son mayores y no podríamos subsistir con un aceite por debajo de 3 euros; necesitamos defender un producto que mantiene la población en el territorio», ha explicado.
Por su parte, Daniel Pérez, de la empresa malagueña Trops, ha apuntado a los costes laborales y logísticos como grandes desafíos para mantener la competitividad del aguacate y el mango andaluz en los mercados internacionales. “La mano de obraaunque no especialmente cualificada, requiere experiencia, y los los costos aumentan», ha indicado.
Innovación frente a la adversidad
Pese al entorno hostil propiciado por la administración central, el empresariado andaluz sigue invirtiendo e innovando. Ramón Villa, de la distribuidora Picking Málaga, ha revelado cómo la Inteligencia Artificial ya se aplica para optimizar pedidos y rutas de repartoayudando a los hosteleros a gestionar mejor sus escándalos ante la falta de personal de cocina.
«Si en lugar de cocinar la carne la tienes lista para servir, es una ayuda para el restaurante», ha explicado Villa, quien prevé facturar cerca de 20 millones de euros este año, un 10% másgracias a dinamismo de la región.
El sector encara 2026 con la esperanza de que el Gobierno central atienda sus reclamaciones sobre fiscalidad y costes laboralesmientras se aferra a la estabilidad y al impulso del turismo que se encuentra en Andalucía. Como ha sentenciado Álvarez Almeida: «Sin sostenibilidad económica, no tendremos ni la social ni la medioambiental». Una advertencia clara para quienes legislar desde Madrid Delaware espaldas a la realidad de las barras y los hoteles.
