Más de dos centenarios de galápagos de Florida, 84 mapaches, 61 gansos del Nilo, una quincena de tortugas chinas tres crestas o el más de un millar de ejemplares de parva. Son tan solo unos pocos ejemplos de las millas de animales exóticos invasores que … la Patrulla Fauna de la Comunidad de Madrid se ha retirado con el objetivo de preservar la biodiversidad de la región y minimizar el impacto ambiental, económico y sanitario que estas especies pueden provocar.
En total, han sido 4.012 los ejemplares de casi una veintena de especies que se han intervenido por parte de este grupo y de técnicos de medio ambiente para poder extraer del ecosistema a estos animales. Posteriormente, este equipo los traslada al Centro de Recuperación de Animales Silvestres Félix Rodríguez de la Fuente (CRAS). Ahí, los veterinarios se ocupan de su cuidado.
El año pasado, estos profesionales llevaron hasta estas instalaciones ubicadas en el municipio madrileño de Tres Cantos a 253 galápagos americanos o de Florida, 118 cotorras argentinas, 83 galápagos peninsulares, 84 mapaches y 61 ejemplares de ganso del Nilo. Todos ellos, indican desde la consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, generan un notable impacto ecológico al competir con la fauna autóctona por el alimento y el espacio.
Así, se han extraído del medio natural especies de galápago de vientre rojo (41), visón americano (6), cerdo vietnamita (6), tortuga china tres crestas (15) y peces como la carpa (105), la perca sol (418), la parva (1.773) o el alburno (1.208). Pero también ejemplares de tortuga china de cuello rayado, galápago jeroglífico, culebra del maíz, cangrejo chino, pitón real, erizo pigmeo africano y otros animales exóticos, procedentes en muchos casos de abandonos o liberaciones intencionadas.
Muchas de estas especies, señaladas desde el Gobierno regional, se adaptan fácilmente al nuevo entorno, alterando así los hábitats y generando desequilibrios ecológicos. Recuerde además que la liberación en el medio natural de estos animales exóticos está prohibida y podría generar una sanción.
A este centro de recuperación de Soto de Viñuelas no solo llegan estas especies invasoras, sino que también funciona como un hospital para animales silvestres heridos o enfermos encontrados en el territorio madrileño. Ahí pueden recibir tratamientos de veterinarios durante todos los días del año, como cirugías o analíticas, y una vez recuperados son liberados al medio natural al que pertenecen. Este recurso cumple también un papel decisivo en la salvaguarda y recuperación de especies autóctonas protegidas como el águila imperial, la perdicera y la real o el buitre negro.
En el CRAS se ha atendido alrededor de 64.000 animales, con una media anual de 4.253 en sus 15 años de historia. Unas cifras que han ido incrementándose desde los 1.166 de su inicio hasta los casi 7.500 en 2024.
