Alessandra Rojo, alcaldesa de la demarcación de Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, es una de las premiadas por la Comunidad de Madrid con motivo del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer. La ‘Ayuso de México’, como se la conoce coloquialmente en … círculos políticos de Madrid, explican que se identifica plenamente con la presidenta madrileña por su valentía, por no callarse y por su defensa de la libertad. El Gobierno madrileño se refiere a ella como «política y activista mexicana, firme defensora de los derechos de las mujeres en México».
–¿Qué significa para usted este reconocimiento?
–Para mí recibir este premio tiene un significado muy profundo, primero porque no solo lo recibo como alcaldesa, sino como mujer mexicana que ha decidido no quedarse callada. Mi historia no empieza en la política, sino en la sociedad civil denunciando la violencia contra las mujeres desde hace diez años. La situación en México no ha mejorado desde esos años aquí, 11 mujeres son asesinadas todos los días por el simple hecho de ser mujeres y otras siete van a salir a trabajar y no las van a encontrar nunca más.
–¿Cuál es la principal asignatura pendiente en esa lucha?
–Quedan muchas pendientes, pero la principal es una estrategia integral para combatir la violencia. Yo la llevo a cabo en Cuauhtémoc, que es la alcaldía más feminista del país, en el corazón de México. Consta de cuatro ejes: la prevención, la atención, la reparación y la sanción. Las mujeres no son escuchadas y hay cifras alarmantes. El 99,7 por ciento de las mujeres que sufren violencia sexual deciden no denunciar. Solo el 0,3 por ciento se atreve a alzar la voz. Hay más del 90 por ciento de impunidad en violencia de género.
–¿Cómo ve la situación de la mujer en España?
–En Madrid veo las cosas muy distintas. Para quienes venimos de América Latina Madrid se siente como una segunda casa. Es una región abierta, rompedora, donde conviven personas de todas partes del mundo. Como suele decir la presidenta Isabel Díaz Ayuso, Madrid es la casa de los hispanos en el mundo y eso se siente y se percibe. Aquí, la marcha del 8 de Marzo se hace en paz, aunque haya división.
–La Comunidad de Madrid va a premiar también a las mujeres iraníes, por su lucha por la libertad.
–Mientras todas las mujeres en todo el mundo no seamos libres, esta lucha no habrá terminado. Ya basta de buscar razones ideológicas o culturales para justificar violencias.
–¿Qué le parece la intervención militar contra el régimen iraní?
–Yo creo en la soberanía de los países, creo que hay gente buena en todos los países. Sin embargo, lo han intentado todo por todas las vías y ha habido muchas muertes de mujeres y hombres que solo querían vivir libres. A veces no queda más opción y es lo que se está viviendo en este país.
–¿Entiende la posición del Gobierno de España en contra de esa intervención, con Sánchez a la cabeza?
–Más allá de ideologías de izquierdas, de derechas, dejemos de justificar por ideologías los ríos de sangre que tenemos. Hay veces que hay que dejar la ideología a un lado y unirnos por una misma causa que sea la libertad de las personas y garantizar los derechos de todas las personas por igual. Y no por ideología defensora de un país que ha reprimido, que ha censurado, ha perseguido, ha asesinado. Hay regímenes como este donde las mujeres son torturadas sexualmente, humilladas. La gran victoria de todos los gobiernos debe ser que ninguna mujer tenga que pedir permiso para ser libre.
–Se ha reunido varias veces con Ayuso. ¿Cómo describiría a la presidenta de la Comunidad?
–Tenemos muy buena relación. Las mujeres que luchan se encuentran. Isabel Díaz Ayuso y yo nos encontramos. La política fue un espacio dominado por los hombres durante mucho tiempo con reglas muy rígidas y cuando llega una mujer como Isabel Díaz Ayuso, que habla claro, que no pide permiso, que toma decisiones firmes, inevitablemente incomoda. Y ahí me identifico con ella, una mujer que ha defendido con mucha claridad sus convicciones, que no ha tenido miedo de dar debates difíciles, que ha puesto en el centro la libertad, y yo también creo profundamente en eso. Comparto que la política debe estar al servicio de las personas no de las ideologías. Otra cosa que nos une es la valentía. Yo veo en ella una mujer sumamente valiente.
–Aquí se la conoce a usted como la Ayuso de México. ¿Se siente representada con ese apelativo?
–Sí, en ese sentido de gobernar con firmeza, de ser incómodo, de poner la política al servicio de las personas y que viene a hacer las cosas diferentes. Es importante que haya mujeres liderando espacios de poder y dando la batalla. Somos mujeres que no nos vamos a dar por vencidas jamás. Nos reconocemos y nos entendemos en la lucha que mantenemos.
–¿Qué mensaje quiere transmitir este viernes en la Puerta del Sol?
–Este es un reconocimiento para las madres buscadoras, las que ya no tienen voz, las que ya no pueden estar aquí, las que han sido censuradas, perseguidas, canceladas. Este reconocimiento que da la presidenta Isabel Díaz Ayuso les pertenece. Es un premio para todas las mujeres que no se callan. Es un premio para quienes creen que la libertad, la democracia y la dignidad de las personas siempre merecen ser defendidas. Y es un recordatorio de que España y México están unidos por la historia y el idioma y podemos construir juntos un futuro lleno de prosperidad y libertad para millones de personas.
