Mientras miles de negociadores de todo el mundo decidieron en Brasil cómo afrontaremos en los próximos años esta crisis y las responsabilidades que cada Estado debe asumir en estas acciones, invitamos al sector privado a hacer el mismo ejercicio y comprometernos a empujar una nueva forma de hacer negocios, donde la preocupación por el clima sea tan central como lograr el éxito económico.
