“Su presencia nos honra y refuerza los lazos de profunda amistad, proximidad y cooperación que unen Portugal y España”. Con estas palabras, incluidas en su discurso de investidura, se ha dirigido al Rey el nuevo presidente de Portugal, António José Seguro, quien este lunes ha tomado el relevo en la jefatura de Estado de Marcelo Rebelo de Sousa, con quien el Felipe VI mantiene una relación de amistad, más allá de los lazos institucionales.
Felipe VI ha iniciado este lunes, en Lisboa, una gira por diversos países de la comunidad iberoamericana que continúa esta misma noche con un viaje que le llevará a Santiago de Chile, para asistir a la toma de posesión de Juan Antonio Kast, y seguidamente a La Paz (Bolivia) donde mantendrá un encuentro con el presidente Rodrigo Paz, a cuya toma de posesión, el pasado 8 de noviembre, no pudo asistir por coincidir las fechas con el viaje de Estado de los Reyes a China.
El Rey ha llegado este lunes al Palacio de São Bento, sede del Parlamento portugués, donde se ha celebrado la ceremonia de toma de posesión de Seguro, ganador de las últimas elecciones en representación del Partido Socialista. Seguro y el primer ministro, Luis de Montenegro, han recibido al monarca que ha seguido la ceremonia junto a los presidentes de varios países africanos vinculados históricamente con Portugal.
Especialmente emotivo, ha sido el saludo entre el Rey y el presidente saliente, Marcelo Rebelo de Sousa, que se han fundido en un abrazo antes de entrar en la cámara y dirigirse a sus respectivos asientos. Rebelo, en la presidencia, y el Rey en uno de los palcos.

António José Seguro ha jurado el cargo sobre un ejemplar de la constitución portuguesa y ha pronunciado su primer discurso como presidente en el que no han faltado referencias al Rey ya España: “Su presencia nos honra y refuerza los lazos de profunda amistad, proximidad y cooperación que unen Portugal y España”, ha dicho. “La relación entre Portugal y España ha demostrado que es posible construir convergencias duraderas cuando prevalece la voluntad de un destino compartido. Voluntad que aquí renuevo en nombre de Portugal, El nuevo presidente portugués, dirigiéndose al Rey, ha seguido diciendo “sé que ambos preferimos los caminos a las fronteras, sinergias que unan territorios, aproximan personas y transforman la vecindad en una relación de amistad y cooperación”. Al concluir estas palabras, Felipe VI se ha llevado la mano al corazón para unirse a continuación al aplauso de los presentes.
Tras asistir a la investidura, el Rey ha participado en un almuerzo en el Palacio de Belém, sede de la Jefatura de Estado portuguesa, junto a Seguro y el resto de mandatarios y responsables políticos antes de emprender viaje en dirección a Chile. Aunque estaba anunciado que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, acompañaría al Rey en su gira iberoamericana, su departamento ha hecho público un comunicado en que se afirma: El ministro, de acuerdo con la Casa del Rey y dada la evolución de la situación en Oriente Medio, se quedará en España para seguir al frente de las operaciones de evacuación de españoles y la evolución de la crisis regional con el gabinete de crisis”.
