La expedición de pasaportes en el exterior se suma a los servicios públicos con problemas de funcionamiento. Según ha podido saber ABC, millas de españoles residentes fuera de España se quedaron en situación de limbo legal durante un mes y medio, desde unos días … antes de Navidad hasta la primera semana de febrero, por una grave incidencia técnica que imposibilitó la fabricación y envío de pasaportes desde Madrid por valija diplomática.
Fuentes consulares apuntan que el 22 de diciembre dejaron de recibir pasaportes y que los afectados llegaron a ascender a 23.000 españoles en todo el mundo. «Llegaban ciudadanos llorando porque, además de no poder viajar, tanto la renovación de los permisos de residencia como los seguros de salud locales exigen pasaporte en vigor. Teníamos gente que se quedaba ilegal porque le tocaba renovar la residencia y no tenían pasaporte», explican las mismas fuentes.
La única alternativa que ofrecían los consulados a los afectados era un salvoconducto para viajar a España y hacerse el pasaporte en nuestro país, pero debían correr con todos los gastos del desplazamiento.
La incidencia no se solventó hasta el 6 de febrero y fue entonces cuando se retomó el envío de pasaportes al exterior, pero el problema ahora es el atasco que se ha generado tras tantas semanas acumulando solicitudes. Exteriores reconoce la incidencia, pero no confirma ni desmiente la cifra de 23.000 afectados, y asegura que los datos «no están disponibles». Tampoco da cifras sobre los días de retraso que sufren en este momento los ciudadanos en el exterior.
Las peticiones de pasaportes se tramitan en los consulados, pero los documentos se fabrican en España y se envían físicamente por valija diplomática. El ministerio de José Manuel Albares gestiona directamente el servicio con la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, sin la intervención del Ministerio del Interior.
La versión oficial sobre la causa oficial de este bloqueo ha ido cambiando. En un primer momento, Exteriores lo achacó a «recientes ajustes técnicos» que «han sido solucionados con éxito», sin explicar en qué consistieron. La semana pasada, en cambio, reconocía que «surgió una incidencia con el servidor que dificultaba la descarga de datos para los pasaportes». No ofrecía más datos e insistía de nuevo en que el problema técnico ya se había solucionado, «por lo que desde el día 6 de febrero de 2026 se reanudó el servicio con total normalidad».
Según fuentes consulares, solo se ofrece un salvoconducto para hacer el pasaporte en España cargando al ciudadano con el coste del viaje
Fuentes consulares y sindicales confirman que se han retomado los envíos, pero insisten en que «de normalidad en los plazos nada» por el atasco generado.
Exteriores subraya que «se ha acelerado el ritmo de producción de pasaportes para garantizar su entrega a los solicitantes en el menor tiempo posible», pero no desvela los plazos de entrega actuales. «Estamos trabajando para que los solicitantes puedan recibir los pasaportes a la mayor brevedad posible», se limitan a decir desde el departamento que encabeza José Manuel Albares.
La FNMT —dirigida por la exjefa de gabinete de Carmen Calvo— tira de opacidad y su versión contradice a la de Exteriores
La respuesta es aún más opaca en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT), responsable de la fabricación de los pasaportes ya la que fuentes diplomáticas culpan de la incidencia. La versión oficial de esta entidad, encabezada por María Isabel Valldecabres Ortiz —que dirigió el gabinete de la exvicepresidenta Carmen Calvo— no reconoce ninguna incidencia, sino que sitúa el parón en los envíos en las vacaciones de Navidad de Exteriores.
«El servicio de valijas del Ministerio de Asuntos Exteriores quedó suspendido por su periodo de vacaciones desde el 22 de diciembre de 2025 hasta el 12 de enero de 2026. Las entregas de pasaportes se reanudaron con normalidad a partir del 12 de enero de 2026», aseguran fuentes oficiales de la FNMT, entrando en clara contradicción con el ministerio de José Manuel Albares.
Exteriores insiste en que se ha acelerado el ritmo de producción de pasaportes para entregarlos cuanto antes
Esta explicación ha sido la única proporcionada por la FNMT desde el 5 de febrero. ABC se dirigió ese día a este órgano para preguntar sobre las razones de la no expedición de pasaportes desde el 22 de diciembre y, tras seis días de silencio, esa fue la respuesta. Sin embargo, fuentes consulares niegan esta versión y denuncian que las valijas que llegaron después del 12 de enero lo hicieron sin pasaportes.
Tras trasladar esta información a la FNMT el pasado 12 de febrero e insistir de nuevo el día 16 preguntando por el número de pasaportes pendientes de entrega, la respuesta ha sido el silencio. En su página web, el órgano que dirige la exdirectora de gabinete de Carmen Calvo presume de ofrecer «la máxima apertura a la sociedad» y cumplir «los más exigentes estándares de transparencia y buen gobierno».
Con todo, la afección de esta grave incidencia podría haber sido aún mayor de no haber coincidido con Navidad ya que, en vistas a viajar en unas fechas tan señaladas, muchos residentes renovaron o solicitaron sus pasaportes con anticipación al 22 de diciembre. Según el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE), son 3,04 los millones de personas con nacionalidad española que residían en el extranjero a 1 de enero de 2025. No obstante, muchos de ellos cuentan con doble nacionalidad por lo que no todos han podido ser afectados potenciales en el mismo grado.
Hasta seis meses de espera
La grave incidencia que surgió en diciembre ha sido, supuestamente, puntual, pero el servicio de entrega de pasaportes en el exterior funciona de manera habitual con plazos problemáticos. Las nacionalizaciones masivas impulsadas con la Ley de Memoria Democrática de Pedro Sánchez han agravado la situación de manera que, según fuentes diplomáticas, desde que un ciudadano solicita la cita para iniciar el trámite hasta que lo recoge aparentemente pueden pasar «unos seis meses».
«Hay que pedir cita para solicitarlo, tramitar la solicitud, documentarla, enviarla a Madrid. Después, se expide, se envía básicamente por valijas, y después, el ciudadano tiene que ir a recogerlo. Todo esto con medios limitados para tanto volumen de solicitudes y por eso en muchos países se llega a seis meses», explican las mismas fuentes.
«El plazo concreto depende de la carga o, mejor dicho, de la sobrecarga de trabajo del consulado o sección consular. Como hay un incremento de usuarios que piden servicios, la acumulación de tramitaciones crece. Donde hay más solicitantes y descompensación de recursos humanos para atenderlos, más retrasos hay», explican, señalando, sobre todo, a los países de Iberoamérica y, por ejemplo, a Argentina.
«A medida que se van concediendo nacionalidades en el marco de la Ley de Memoria Democrática, más solicitudes de pasaportes hay que tramitar. Cada uno que consigue la nacionalidad tramita casi inmediatamente el pasaporte y, después, solicita la nacionalidad para sus hijos menores de edad», apuntan. «El añadido es que, dado que la ley daba un plazo para solicitar la nacionalidad, se priorizó recibir todas las peticiones, 2,4 millones en el mundo, a tramitar y analizar los expedientes ya recibidos», añaden.
Buenos Aires, ¿tercera ciudad con más españoles?
Estas fuentes apuntan a que actualmente «faltan medios». «Se reforzó muy poco y con personal laboral local, temporal y no estable. Ha habido un incremento neto muy pequeño en las plantillas cuando el crecimiento de los ciudadanos a atender ha aumentado excesivamente», subrayan.
El problema no es solo actual sino también a futuro ya que aún quedan muchas solicitudes de nacionalidad por tramitar. En este sentido vuelve a Argentina como ejemplo y, en concreto, a Buenos Aires. «Cuando se haya tramitado y probablemente concedido la nacionalidad de todos los solicitantes, fácilmente se puede llegar a los 800.000 españoles en esa ciudad. Buenos Aires puede convertirse en la tercera ciudad con más residentes españoles tras Madrid y Barcelona, y estar a la par con Valencia. Esto sería en 10 años o 15 años, pero puede llegar», advierten.
