El proyecto para implantar un macrohotel en el entorno de la calle de la Plata se enfrenta a un momento decisivo en su tradición urbanística. La Comisión de Planeamiento del Ayuntamiento de Toledo analizará el próximo martes 24 de marzo la propuesta de aprobación de la modificación … puntual del Plan Especial de Reforma Interior (Perim) aprobado en 2022. El expediente llega respaldado por los informes técnicos municipales y plantea desestimar todas las alegaciones formuladas durante el periodo de información pública.
La actuación, promovida por la empresa Delfín, contempla la rehabilitación y adaptación de un conjunto de ocho inmuebles situados entre la calle de la Plata, el callejón de los Husillos, el callejón de San Ginés y la calle de los Bécquer para su uso como establecimiento hotelero. Los informes municipales aluden a un programa funcional que podría situar el complejo en torno a las 80 habitaciones, lo que lo convertiría en una de las actuaciones hoteleras de mayor dimensión previstas en el Casco Histórico.
El ámbito de intervención es más reducido que el previsto inicialmente. El PERIM aprobado en 2022 afectaba a once parcelas, pero la nueva propuesta lo redefiniría tras excluirse cuatro inmuebles -tres en la calle de los Bécquer por no haber podido materializar su adquisición y otro en la calle de Santa Justa por quedar descolgado del esquema de ordenación- e incorporar el edificio situado en el número 10 de la calle de la Plata. Según recoge el informe municipal con la propuesta de aprobación, los inmuebles excluidos recuperan su régimen urbanístico ordinario con uso residencial plurifamiliar.
El proyecto prevé una intervención integral basada en la rehabilitación de los edificios existentes y su adaptación funcional al uso hotelero. La propuesta contempla la redistribución interior de los espacios, la mejora de las condiciones estructurales y la incorporación de los elementos necesarios para el funcionamiento del establecimiento, dentro de los límites establecidos por la normativa de protección del Casco histórico. En determinados inmuebles catalogados se plantea además la posibilidad de incrementar la edificabilidad hasta el máximo permitido. A este respecto, los informes técnicos municipales señalan que la ordenación propuesta «permite completar el aprovechamiento urbanístico sin alterar las alturas máximas ni la configuración esencial del conjunto edificado».
El documento de aprobación concreta además que la edificabilidad máxima del conjunto asciende a 6.268,54 metros cuadrados construidos, una cifra inferior a la prevista en el PERIM aprobado en 2022, con una reducción de algo más de 200 metros cuadrados.
La documentación incorpora también los criterios fijados por la Viceconsejería competente en materia de patrimonio cultural respecto al tratamiento arquitectónico del conjunto. Este informe establece que las cubiertas visibles deberán resolverse mediante soluciones tradicionales con acabado en teja cerámica, sin admisión de tratamientos en vidrio ni elementos metálicos que alteren la imagen urbana del Casco Histórico. Asimismo, admite la implantación de cubiertas planas transitables en zonas interiores, con ocupación limitada —cada terraza no podrá superar los nueve metros cuadrados ni el diez por ciento del total de las cubiertas— y sin impacto visual relevante desde la vía pública.
En relación con los elementos técnicos emergentes, el proyecto contempla la posible construcción de pequeños torreones vinculados a ascensores o instalaciones indispensables para garantizar la accesibilidad y el funcionamiento del complejo. Estos elementos deberán rematarse con cubiertas inclinadas de teja y paramentos revocados, evitando estructuras metálicas o superficies acristaladas visibles desde el espacio público.
No a todas las alegaciones
Durante la fase de información pública se presentaron alegaciones distintas entidades y particulares, entre ellas la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, la Real Fundación de Toledo, así como propietarios y residentes del entorno. En términos generales, las objeciones incidían en la afección patrimonial del proyecto, su impacto arqueológico, el incremento edificatorio o las consecuencias en materia de movilidad. El informe técnico municipal concluye que estas alegaciones no desvirtúan la viabilidad urbanística de la actuación y propone su desestimación.
El ámbito del PERIM se localiza además en una zona donde se han documentado restos vinculados al antiguo foro romano ya medievales de relevancia, lo que obliga a la realización de estudios arqueológicos previos ya la autorización expresa de la Viceconsejería de Cultura antes del inicio de las obras. Entre los elementos señalados en la documentación figuran restos de edificaciones medievales, salones mudéjares o vestigios de patios andalusíes, cuya preservación deberá garantizarse durante el desarrollo del proyecto.
Otro de los aspectos analizados es el relativo al tráfico y al estacionamiento en el Casco Histórico. El promotor planteó habilitar inicialmente cuatro plazas destinadas a parada temporal de viajeros y logística hotelera en la plaza de San Vicente, una plaza de carga y descarga en la calle de la Plata junto a los números 2 y 4, y tres espacios adicionales en el entorno de la plaza y el callejón de San Ginés. Un planteamiento que fue rechazado. Presentada otra propuesta, un nuevo informe de la Policía Local considera viable destinar tres plazas ya existentes de zona verde en la plaza de San Vicente para la descarga de viajeros y equipajes, mientras que las operaciones de carga y descarga deberán realizarse en los espacios habilitados dentro de la propia plaza y en el horario que establezca la ordenanza municipal de movilidad.
Asimismo, se admite la posibilidad de habilitar el espacio solicitado en la calle de la Plata para carga y descarga industrial dentro del horario general previsto para el Casco Histórico. En el entorno de San Ginés se contempla la creación de dos plazas de carga y descarga en el número 1 de la plaza y una tercera en el callejón de San Ginés, en la esquina con la calle de la Sal, con la limitación de acceso a vehículos de anchura reducida adaptados a la singularidad del viario.
