Colombia lo está intentando ocupar todos los espacios disponibles en el escenario multilateral para denunciar lo que considera una agresión contra el derecho internacional con la operación de Estados Unidos que desembocó en la captura de Nicolás Maduro, y rechazar lo que considera ahora una amenaza a su propia soberanía nacional.
Convocar al Consejo de Seguridad de la ONU y al Consejo Permanente de la OEA, sostener consultas con los países de la Celac e insistir en la convocatoria del Consejo de Derechos Humanos de Ginebra han sido algunas de las acciones.
Quien coordina estos esfuerzos es el viceministro de Asuntos Multilaterales, Mauricio Jaramillo Jassir. En entrevista con EL TIEMPO, el funcionario defiende la postura adoptada por el gobierno del presidente Gustavo Petro y niega que esta signifique un respaldo directo al régimen venezolano.
¿Han tenido eco las protestas de Colombia a nivel internacional?
Mauricio Jaramillo Jassir, vicecanciller de Colombia, en rueda de prensa. Foto:Cancillería.
Sí, por supuesto. Yo pensaría que en el Consejo de Seguridad incluso varios medios europeos, medios muy influyentes en la opinión pública, han hecho eco. Te hablo del caso de Le Monde, que me parece representativo por la influencia que tiene en el mundo europeo y en la opinión pública. Le Monde ya habló de secuestro, y eso está dentro de su línea editorial. Eso tiene que ver, creo yo, con buena parte de la denuncia que nosotros hemos hecho de lo que hizo Estados Unidos en Venezuela. Creemos que se han venido sumando Estados a esa preocupación. Y, obviamente, también hay que decir que las declaraciones de Trump sobre Groenlandia, lo que ha dicho en el último tiempo, las burlas a Maduro, tampoco han contribuido. Entonces, creo que el mismo entorno y lo que hicimos va teniendo cada vez más incidencia en los medios, en los Estados y, obviamente, en la opinión pública de algunos países.
¿Esta postura que ha asumido Colombia frente a lo que sucedió en Venezuela implica también un respaldo al régimen de Caracas?
No. A ver, respaldo no. Colombia nunca ha respaldado a Maduro. Eso es algo que se ha malinterpretado. Colombiael presidente Petro lo dijo, no reconoce el resultado del 28 de julio, pero, en un principio de realismo, lo que hizo el Gobierno fue reconocer a Maduro como el interlocutor, quien está en el poder, quien gestiona y con quien podemos, además, negociar en materia de cooperación, integración energética, seguridad, migración, comercio, etcétera, teniendo en cuenta que tenemos 2.200 kilómetros de frontera. Basados en ese principio, lo que hemos hecho es tener una relación diplomática que fue una promesa de campaña. Pero no ha habido respaldo. El presidente Petro ha sido muy crítico de la situación de los derechos humanos en Venezuela en varias ocasiones, se ha manifestado a favor de una transición hacia la democracia. entonces Sería injusto decir que ahora estamos defendiendo a un gobierno o una ideología.. Lo que estamos defendiendo, siendo consistentes con la Constitución de 1991, es el derecho internacional.
Nicolás Maduro capturado Foto:Donald Trump
¿Cuál es la prioridad a nivel de viceministro multilateral? Esto empezó con la situación de Venezuela, pero ahora estamos hablando nuevamente de tensiones entre Colombia y EE.UU.
Nosotros tenemos básicamente tres escenarios y, dependiendo del avance, se irán definiendo las prioridades: la Celac, la OEA y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Luego, estamos armando una intervención en el Consejo de Derechos Humanos de Ginebra. lo que básicamente es visibilizar la gravedad de lo que pasó en Venezuela, que se sepa que hubo un acto ilegal, que se sumen cada vez más Estados a esa condena y, en segundo lugar, denunciar las amenazas contra Colombia. Nos parece fundamental mandar esos mensajes y convocar a la multilateralidad en un momento en el que creemos que está bajo asedio. Por todos estos discursos en contra de Naciones Unidas, el genocidio en Gaza, todas las críticas a la descarbonización, a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, todo el recorte a las contribuciones de Naciones Unidas, creemos que es esencial salvar y defender lo multilateral.
¿Colombia ha sido coherente con la denuncia de violaciones de derechos humanos en Venezuela y lo que sucede en otras partes del mundo como Ucrania?
Sí, Colombia ha sido coherente y consistente. Colombia, por ejemplo, ha denunciado el genocidio israelí en Gaza, rompió relaciones diplomáticas, suspendió las exportaciones de carbón, ha exigido la liberación de presos políticos en Venezuela y se ha propuesto como mediadora, como oficiante, para solucionar la crisis política. Ha hablado de fórmulas de transición. En algún momento el presidente habló de una suerte de gobierno de Unidad Nacional inspirado en la figura del Frente Nacional. El presidente ha sido muy crítico de la guerra en Ucrania, eso sí, sin plegarse ni arrodillarse a la postura europea o de Occidente. Es un gobierno muy comprometido en materia de derechos humanos. Por primera vez en la historia, Colombia está en el Consejo de Derechos Humanos y allí hemos condenado todas las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua, Venezuela, Ucrania y Gaza. Entonces, creo que hemos sido bastante consistentes.
¿Cómo lograr algún resultado valioso a nivel multilateral cuando hay tanta división, polarización y cuando está quedando más claro que estos organismos tienen cada vez menos incidencia para poner freno a las de las potencias?
La instancia se reúne cada tres meses para conocer avances y rezagos del proceso de paz en Colombia. Foto:ONU
Tú lo has dicho: estamos polarizados y no podemos hacer nada contra eso. Yo lamento que haya Estados en América Latina y el Caribe —una región de apego irrestricto al derecho internacional, de mucha convicción histórica, no de izquierda ni de derecha; cuyos gobiernos siempre, históricamente, han defendido estos principios — que, por razones ideológicas, han tomado distancia. Pero no podemos, porque haya polarización, no hacer, no llevar el tema, no deliberar, no denunciar, no discutir. Me parece que estamos haciendo un trabajo de visibilización que es valioso. Aunque no haya habido consenso, nos parece importante mantener este tema en la agenda de América Latina y dejar constancia de que lo que está haciendo Estados Unidos es ilegal.
¿Ven posible que Estados Unidos pueda hacer en Colombia algo parecido a lo que hizo en Venezuela el fin de semana, teniendo en cuenta que somos su histórico aliado en la región?
Yo creo que hay que tomarse en serio y no reastarle gravedad a lo que dijo Trump. No hay que tomárselo deportivamente, porque además ha sido sistemático. Los insultos contra Petro no son de un día, sino que los ha venido repitiendo. En segundo lugar, uno esperaría que Estados Unidos sea un país sensato y entendería que una agresión contra Colombia sería rechazada internacionalmente y afectaría sus intereses. Colombia considera —y eso fue lo que dijo la ministra, mal interpretado en los medios— que tiene derecho a la legítima defensa, porque está consignado en la Carta de San Francisco, en la Carta de Naciones Unidas. Pero nosotros no creemos en la guerra, no queremos guerra, no hemos lanzado ninguna guerra. Hemos condenado las guerras, sea en Ucrania o el genocidio en Gaza. En Gaza no hay guerra, hay un genocidio. Colombia es un país gobernado hoy por gente que sufrió el flagelo de la guerra. Hay muchas víctimas de la guerra que hoy son ministros, directores, viceministros, subdirectores; el propio presidente es ejemplo de ello. Esto es muy grave y hay que tomárselo en serio, pero uno espera que prevalezca la sensatez estatal.
Si estas amenazas siguen latentes, ¿incluso a los países del continente volcánico con Colombia a nivel multilateral?
Donald Trump habla sobre Groenlandia Foto:AFP
Es lo que esperaríamos. No hay ninguna razón para justificar una agresión. Esperaríamos no solamente el respaldo de América Latina y el Caribe, que es una zona de paz, sino también del sur global. El sur global ha sufrido las consecuencias, las heridas profundas del colonialismo y del injerencismo. Por ende, uno esperaría que todo el sur global, incluso el norte global y Europa occidental, que creen en el derecho, rechazaran cualquier amenaza o agresión contra Colombia, que sería, de tajo, ilegal.
¿No cree que estos esfuerzos diplomáticos, tanto a nivel multilateral como bilateral, se puedan perder en el camino si el presidente Petro soporta su tono y su discurso?
Yo creo que hay que diferenciar dos cosas. Se dice que el presidente escala, pero el presidente tiene derecho a defenderse. Se han metido con su familia, lo han insultado, lo han acusado sin fundamento, lo han amenazado. Él es vehemente porque los tiempos exigen vehemencia. No todo puede hacerse a través de notas verbales. Lo que vienen diciendo desde hace meses es grotesco: no solo injustificado y sin fundamento, sino grosero.
El presidente Gustavo Petro dio un discurso. Foto:joel_gonzalez
¿Cuáles son los siguientes pasos a nivel multilateral?
Seguir el trabajo de presión en el Consejo de Seguridad, mantener consultas con los países de la Celac, insistir en la convocatoria del Consejo de Derechos Humanos de Ginebra. En el plano multilateral, ocupar todos los espacios para denunciar y publicitar; y en el plano bilateral, ir sumando apoyos para que se condene lo que hizo Estados Unidos y se sigan condenando las amenazas contra Colombia.
Sobre los colombianos detenidos en Venezuela: después de lo que pasó el fin de semana, ¿este es un momento para buscar nuevas liberaciones o esto complica aún más las gestiones?
Nosotros no nos olvidamos, no cejamos, no cedemos ni abandonamos el tema. Estamos encima de la exigencia de que a los colombianos detenidos se les respeten sus derechos procesales, de que quienes hayan cumplido sus penas sean liberadas de manera inmediata y de que se nos permita la gestión consular, que es un derecho. Las liberaciones son una decisión unilateral de Venezuela, como ocurrió hace unos meses. Pero nuestro compromiso humanitario no se va a modificar. Esperamos que, pase lo que pase en Venezuela, los derechos de los colombianos allí detenidos, y en cualquier lugar del mundo, sean respetados. No descansamos y estamos en constante comunicación con sus familiares para garantizar esos derechos.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Redacción Política
