Extremadura activa la cuenta atrás hacia las elecciones. María Guardiola tampoco ha podido ser investida en la segunda votación celebrada este viernes y ahora tiene hasta el 4 de mayo para recabar los apoyos suficientes y evitar una repetición electoral. Vox ha vuelto a votar en contra y la presidenta de la Junta de Extremadura y candidata del PP tan solo ha logrado 29 votos a favor de los 65 diputados que hay en la Asamblea.
Este viernes tan solo necesitaba la abstención de Vox, pero tampoco ha sido posible. Hasta el último momento, lo ha intentado Guardiola: “En esta segunda sesión, solo se necesita más síes que noes. No necesito que ningún grupo se suscriba a todo lo que se ha expresado aquí. Basta con no ejercer el voto en contra”. Guardiola, sin embargo, no ha convencido a Vox ni al PSOE, que han acabado votando en contra.
Las negociaciones con Vox continúan en pie, pero el partido de Santiago Abascal quiere ir medida a medida y quiere garantías de cumplimiento. Ni en Vox, ni mucho menos en el PP, quieren dilatar mucho esta negociación y prefieren un acuerdo cuanto antes.
De hecho, ha habido avances y del discurso de Guardiola y de la intervención de Óscar Fernández, candidato de Vox, en el debate de investidura, se ha podido ver acercamientos y muchos puntos en común, tanto en materia fiscal, como migratoria o en el sector primario.
“No pido a nadie que renuncie a sus programas”, ha señalado Guardiola, en un gesto a Vox, renunciando al maximalismo. “En todos los sitios, la gente pide que nos pongamos de acuerdo, que nos dejemos de pelear”, ha afirmado Guardiola, quien ha dicho que va a seguir tendiendo la mano a todos los grupos parlamentarios. “Cada grupo tiene sus razones, no me queda otra más que respetarla, pero por encima están las familias extremeñas”, ha zanjado.
