Tras su insólita ausencia en las campañas electorales de Extremadura y Aragón –ya que sigue siendo uno de los principales movilizadores del PSOE de Pedro Sánchez–, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero vuelve con ímpetu a la palestra pública. El lunes compareció en la comisión de investigación del PP en el Senado para negar toda vinculación con el rescate de la aerolínea Plus Ultra. El jueves, presentó a la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, en un acto en Madrid. Y ayer debutó en la campaña socialista de Castilla y León, en una mitin con el candidato Carlos Martínez en León. El expresidente jugaba en casa.
La intervención de Zapatero, entre gritos de “¡no a la guerra!”, se centró en resaltar la posición de Sánchez. El expresidente aseguró sentirse “orgulloso” de “la valentía y la dignidad” del jefe del Ejecutivo, por liderar “en el mundo” la oposición a la “guerra absurda” de Donald Trump en Irán.
“Hay que ser valiente y patriota para decirle no a ese presidente de Estados Unidos. ¡En España manda España!”, clamó. “¡Eso es ser patriota!”, insistió Zapatero. Y criticó al PP y Vox, a los que acusó de ir detrás de Trump “como gallinas”.
“No nos gusta el régimen de los ayatolás, pero las niñas que están muriendo en las escuelas no tienen la culpa”, advirtió.
El expresidente recordó su oposición a la guerra de Irak en el 2003, y denunció que ahora la derecha dice que no apoyar la guerra de Irán frente a Trump compromete la seguridad en España. “Fijaros cómo se defendió nuestra seguridad cuando Aznar apoyó la guerra de Irak y lo que nos pasó”, advirtió, en alusión a los atentados del 11-M. “¡No a esa barbarie!”, reclamó.
