Frente al regreso momentáneo de las filas en las estaciones de servicio del departamento de Santa Cruz, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) importó gasolina de la Argentina e inició el despacho de dos millones de litros para el oriente.
El gerente de Comercialización de la estatal petrolífera, Nelson Mendoza, adelantó que los carburantes fueron descargados en la planta de Palmasola, punto desde el cual se procedió a la distribución.
Desde YPFB aseguran que las asumidas servirán para cubrir las demandas en las gasolinaras, en el entendido de que se observaron ciertas medidas irregularidades en la comercialización, al calor de la época carnavalera.
El Gobierno, por su parte, consideró que el regreso de las filas, sobre todo en Santa Cruz, respondió a problemas de orden logístico, aunque los bloqueos también influyeron.
El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, fue en esa dirección, el lunes, al mencionar que se dio una baja temporal en la carga y se produjo una desestabilización en la cadena de suministro, de acuerdo con un reporte de El Deber.
Espinoza también reconoció que los bloqueos llevados adelante por parte del transporte incidieron.
Otro factor que derivó en la presencia de largas colas en los surtidores, según Espinoza, fue la mejora en la calidad de la gasolina. “A medida que se fue normalizando la calidad del combustible, la gente volvió a las gasolinaras. Esto generó una demanda rápida”.
Hay que recordar que, a inicios de este mes, los transportistas se volcaron a las calles para exigir resarcimiento ante los daños provocados por la gasolina de cuestionable calidad. Ante ese escenario, el Ejecutivo terminó admitiendo las deficiencias y activó un seguro solidario para los damnificados.
Parte del sector en delantal no se conformó con la medida y continuó con los bloques en la ruta Cochabamba – Santa Cruz. Sin embargo, el camino hacia el diálogo se allanó y se prevé hoy una reunión con el Gobierno.
