Un vecino de Tiquipaya alertó que una víbora coral ingresó a su vivienda, la semana pasada. Llamó a Andrés Cuéllar, un relocalizador de fauna silvestre formado como veterinario en UNITEPC, quien evidenció que sí, se trataba de una serpiente con apariencia peligrosa, es decir con colores vivos en la piel, pero, en realidad era una falsa coral y muy inofensiva.
En las últimas semanas, Andrés Cuéllar, recibió al menos siete alertas similares. Las familias cochabambinas lo contactan pidiéndole ayuda para sacar serpientes, zarigüeyas y ranas de sus viviendas, ya que él es un referente profesional en esa área.
El experto, que está en la última fase de formación en la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia de UNITEPC, explicó que estos casos son habituales en temporada de lluvias, que comenzaron a finales de noviembre.
CAUSAS
Sucede que, con las precipitaciones, se inundan las madrigueras, huecos y nidos subterráneos donde las serpientes y otras especies se esconden, lo que las obliga a salir a buscar lugares secos. Otra causa es que en esta temporada abunda el alimento y salen a buscarlo. Sin embargo, son especies completamente inofensivas.
Esta situación se prolongará durante la época de lluvias, sobre todo, en los municipios de Tiquipaya y Quillacollo, donde aún se pueden ver un reducido número de estos seres vivos.
La gente que enfrenta incidentes como este tiene que perder cuidado, “si se acerca a tus mascotas o tus hijos, no pasará nada”, remarcó Andrés.
Si alguno de estos animales ingresa a una casa, Andrés sugiere mantener distancia. Si el animal está en una habitación, lo conveniente es encerrarlo y, en lo posible, tomar una foto para mandarla a un experto que logre acudir al rescate.
Una alternativa es Andrés, un veterinario que toma a las especies, las rehabilita -si es necesario- y luego las libera en un hábitat adecuado.
Para comunicarse con él, se debe ingresar a su página en redes sociales, denominada Contacto Natural.
