Entre la firmeza y la diplomacia
La abrupta ruptura del diálogo entre Ecuador y Colombia y la decisión de extender indefinidamente la llamada “guerra arancelaria” refleja una problemática que trasciende lo estrictamente comercial: la seguridad fronteriza y la estabilidad institucional de la región.
Es innegable que el Estado ecuatoriano tiene la obligación de proteger su soberanía y garantizar el control frente a amenazas como el narcotráfico y la minería ilegal, pues la seguridad no es negociable. Sin embargo, el comercio bilateral con Colombia supera los 2 800 millones de dólares anuales y constituye una fuente importante de empleo, producción e integración regional; por ello, decisiones como el incremento de aranceles del 30% al 50% a productos colombianos aunque responden a una estrategia de presión política tienen efectos directos en sectores productivos, transportistas y consumidores.
La historia demuestra que los conflictos entre Estados vecinos no se resuelven con el aislamiento, sino con mecanismos de cooperación, corresponsabilidad y diálogo permanente. Ecuador y Colombia comparten no solo una frontera geográfica, sino dinámicas sociales, económicas y culturales que hacen indispensable una coordinación constante. En este sentido, resulta legítimo exigir acciones concretas en materia de control fronterizo; pero cerrar los canales de comunicación puede debilitar precisamente los espacios donde esas soluciones deben construirse.
En estos momentos, el país necesita decisiones responsables que protejan tanto la seguridad como el desarrollo, porque sin seguridad no hay comercio sostenible y sin diálogo tampoco puede existir una estabilidad duradera. Por ello, resulta indispensable implementar mecanismos binacionales permanentes de coordinación fronteriza, que integren el control del efectivo y faciliten el comercio, en cumplimiento de las disposiciones del Acuerdo de la Comunidad Andina (CAN), garantizando un futuro seguro y próspero para la región.
Kevin Patricio Guaita Morocho
Rusia no va a renunciar a los territorios invadidos
Es comprensible que Volodímir Zelenski (gobierno 20 de mayo de 2019) quiera recuperar el territorio ucraniano, pero la realidad es que Rusia tiene el control de la ciudad de Kúpiansk, pero, Zelenski afirma que Ucrania no renunciará al Donbás. En Kúpiansk se encuentra el núcleo del ferrocarril de la región nororiental de Járkiv. Rusia se ha apoderado del 30% del territorio de Ucrania, aparte de Crimea que se lo tomó fácilmente en el 2014. Vladimir Putin quiere un solo territorio a la Rus de Kiev y no fragmentado en 3 partes: Rusia, Ucrania y Bielorrusia.
Cronología: 21 de noviembre de 2013, comienza en Ucrania las protestas del Maidán, una palabra persa que significa reunión, cuyo objetivo es liberarse de la influencia rusa.
El 27 de febrero de 2014, fuerzas especiales rusas ocuparon el parlamento de Crimea y su península.
Entre febrero y marzo de 2014, Rusia proporciona armas pesadas y soldados entrenados a las milicias en las regiones de Donetsk y Luhansk.
El 17 de julio de 2014, el Boing 777 malasio, con el número de vuelo MH17, se dirigía de Ámsterdam a Kuala Lumpur, con 283 pasajeros y 15 tripulantes, la nave fue derribada por un misil ruso Buk, cuando sobrevolaba el este de Ucrania, en la investigación encontró mariposas de hierro en los cuerpos de los tripulantes y la cabina completamente destruida.
El 09 de julio de 2025, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, TEDH, dictó sentencia, responsabilizándole a Rusia por múltiples violaciones de los derechos humanos, cometidas por entidades y fuerzas separatistas en esa región, consecuentemente el derribo del avión comercial. Rusia lo ha negado.
24 de febrero de 2022, Rusia invadió Ucrania, cumpliendo 4 años este 24 de febrero de 2026. Putin creyó resolver en una semana lo que denominó eufemísticamente “Operación Militar Especial”. Se sabe cuándo comienza una guerra, pero cómo, su desarrollo y finalización, nunca. Rusia sigue avanzando y tomando para sí más territorio ucraniano, por eso no quiso una tregua en Navidad de 2025, el tiempo para Putin apremia, él tiene un plan y no permite que le detengan. Y claro, Donald Trump les sigue ‘extendiendo plazos’ a los dos contendores para que finalicen. ¿A quién favorece esta indecisión?
En una visita de Zelenski al canciller Merz, este último afirma que el alto al fuego está más cerca que nunca, tal parece que no, en todo caso, sarcásticamente hablando, deberían preguntárselo a Putin si eso es posible.
Ucrania ha realizado operaciones destructivas en enclaves importantes de Rusia. Estados Unidos y la UE impidieron en su oportunidad resolver la devolución de Crimea en 2014. Estados Unidos con Joe Biden armó a Ucrania sucesivamente, hasta que llegó Donald Trump quien decidió dejar de enviar armas a Ucrania (deseoso de ganar el premio Nobel de la Paz) y empezaron unas negociaciones ambiguas, con plazos extendidos hasta mediados de este 2026.
Mercedes Regalado
