Una cosa muy fea
Al Consejo de la Judicatura lo han convertido en una cosa muy fea, debido a la politización de la justicia y la judicialización de la política. Esta instancia judicial nació 1998 como un órgano rector bajo la Corte Suprema de Justicia, que con la Constitución de la República vigente del 2008, a esta última se le bajó de grado, a Corte Nacional de Justicia, y que también sobre la Función Judicial se crea la actual Corte Constitucional, pero no olvidemos a ese otro feo poder que es el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, y los califico así, porque desde su creación, estos Órganos nacieron politizados debido a su procedencia y composición, y entendemos que la politización daña todo lo que toca.
Recuerdo cuando empezó a funcionar el CPCCS. Conformamos una veeduría con un grupo de ciudadanos, y claro, había otras, y recuerdo que el secretario jurídico de la presidencia acudía cada vez que se nombraba un funcionario de control para imponer al candidato del presidente. Las veedurías protestamos por los antecedentes de los candidatos de las ternas, una de las razones por las que no nos querían ahí y prácticamente la veeduría como derecho desapareció.
A lo largo de los últimos 20 años hemos visto un deterioro muy preocupante, por el comportamiento individual en el sentido moral, ético y político y, (no confundimos con el sentido proselitista, partidista o partidario, que ha incidido en el descenso de muchas instituciones ecuatorianas), hablamos seriamente de una cabal política relacionada con la doctrina, basada en el compromiso social que se dedica a los verdaderos intereses públicos de las sociedades democráticas, respetando la filosofía, el voto, la participación y las capacidades organizativas. incidiendo en la formulación de políticas públicas. Un político está destinado a la grandeza y que refleja en última instancia la personalidad y la dignidad de quien dirige tal o cual entidad administrativa, de ser el caso y/o también representativa.
Pero lejos de eso, hemos visto una politiquería destinada al deterioro, a la bajeza, a la ruina, a la miseria, por una serie de escándalos, como que, a un vocal presidente del Consejo de la Judicatura, algún juez le haya tenido que dictar en sentencia, la cárcel, como que, fuera destituido otro vocal presidente por la Asamblea Nacional y también a otros vocales perseguidos judicialmente. Los vocales son nombrados para 6 años; nunca han durado, muchos ni un año.
El Consejo de la Judicatura tiene por misión proporcionar un servicio de administración de justicia eficaz, eficiente, efectivo, íntegro, oportuno, intercultural y accesible, que contribuya a la paz y la seguridad jurídica, afianzando la vigencia del Estado constitucional de derechos y justicia. Todos estos adjetivos y sustantivos se fueron cayendo en el camino a lo largo de estos últimos 20 años. Eso no funcionará debido a su origen. ¿Dónde empieza el defecto? 1. ¿Desde cómo y con qué propósito fueron creadas estas 3 nuevas funciones o poderes con la Constitución de Montecristi de 2008? 2. ¿Acaso el defecto recae en las ternas politizadas enviadas desde las entrañas aceptadas, que no designan por méritos?, o en las dos. Querido lector, escoja.
Mercedes Regalado
