Mientras misiles y drones cruzan el cielo de Medio Oriente, otra guerra se libra en silencio: la del ciberespacio. En los últimos días, los hackers iraníes reivindicaron un ataque contra una empresa estadounidense, las redes informáticas quedaron paralizadas y los centros de datos, la infraestructura que sostiene el internet, han comenzado a aparecer en la lista de objetivos estratégicos, en una escalada digital que acompaña el enfrentamiento de fuego militar entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Hackers iraníes se reivindican ataques contra empresas en Estados Unidos, Israel y el Golfo Pérsico. Foto:iStock
Y es que, aunque los ciberataques forman parte de los conflictos desde hace más de una década, los analistas coinciden en que el actual marca un punto de inflexión porque, Por primera vez, la infraestructura digital global aparece explícitamente como objetivo estratégico de guerra.
¿Cómo comenzó la guerra digital entre Irán, Estados Unidos e Israel?
Este nuevo frente del conflicto comenzó en el llamado “posicionamiento previo”. Según el diario Tiempos financierosIsrael pirateó las redes de cámaras de vigilancia en Irán con el fin de establecer los llamados “patrones de vida” del ayatolá Alí Jamenei y sus comandantes en preparación para el ataque que lo mató.
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Algunos analistas sugieren una cadena BBC que las torres de telefonía móvil también fueron bloqueadas o apagadas para impedir que el equipo de seguridad del ayatolá fuera advertido sobre la llegada de aviones.
De hecho, en una conferencia de prensa dada después de los ataques iniciales, el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Dan Caine, señaló estos operativos como “pioneros” que perturbaron y “cegaron la capacidad de Irán de ver, comunicarse y responder”.
Recientemente, el grupo Handala, vinculado al Ministerio de Inteligencia de Irán según analistas de ciberseguridad, Reivindicó un hackeo contra el fabricante estadounidense de dispositivos médicos. Stryker “en represalia por el brutal ataque a la escuela de Minab (que dejó más de 180 personas muertas en el sur de Irán el 28 de febrero) y en respuesta a los continuos ciberataques contra la infraestructura del Eje de la Resistencia”, escribió el colectivo en X.
Entierro masivo de víctimas de un ataque aéreo a un colegio en Irán el 28 de febrero. Foto:@AJInglés/X
Los hackers -que afirmaron haber destruido más de 200.000 sistemas, servidores y dispositivos móviles, además de haber extraído 50 terabytes de datos- También se atribuyeron en las últimas semanas una serie de ciberataques contra empresas israelíes y del Golfo Pérsico, asegurando, por ejemplo, que tienen “acceso total” a las cámaras de seguridad de Jerusalén.
En la mira de Irán además están los centros de datos. Dos de los complejos de Amazonas en los Emiratos Árabes Unidos fueron alcanzados por bombardeos el 1.° de marzo y un tercer centro de datos en Baréin resultó dañado al ser alcanzado por restos que cayeron desde otro punto atacado.
Estos lugares albergan servidores que procesan enormes volúmenes de datos, desde sistemas de inteligencia artificial hasta comunicaciones militares y operaciones logísticas.
Como parte de la escalada, la agencia iraní Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria de Irán, difundió el jueves una lista de 30 grandes tecnológicas -entre ellas Amazon, Microsoft, Google, Oracle, Nvidia, IBM y Palantir- que fueron declaradas como “nuevos objetivos de Irán en la región”.
Pero la rivalidad digital entre Irán, Israel y Estados Unidos no es nueva. En 2010, el virus Stuxnet, atribuido a Washington y Tel Aviv, habría saboteado centrifugadoras del programa nuclear iraní y, en 2022, Israel también habría provocado un colapso en plantas de acero en Irán bajo el disfraz del grupo de hackers Predatory Sparrow.
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Desde entonces, el enfrentamiento se ha trasladado progresivamente al ciberespacio, con ataques a infraestructuras energéticas, sistemas financieros y redes gubernamentales.
Tres instalaciones de Amazon en el Golfo Pérsico quedaron fuera de servicio por ataques con drones. Foto:AFP
Como señala Oscar Díaz, experto en ciberseguridad de ERC Colombia, “los ataques cibernéticos no son un complemento, sino un componente orgánico y habilitador de la estrategia militar moderna”dijo a este diario.
“No hablamos solo de que una red social deje de funcionar, sino del cese de operaciones en cadenas de suministro que dependen de la nube para la logística, sistemas financieros y de pagos internacionales o servicios gubernamentales que han externalizado su infraestructura”, puntualizó el analista.
¿Por qué la infraestructura que sostiene internet está entrando en la guerra?
Por eso mismo, a Lorena Erazo Patiño, coordinadora de la Maestría en estudios globales y cooperación internacional de la Universidad de La Salle, no le sorprendió que Irán hubiera lanzado ataques contra centros de datos en Emiratos Árabes Unidos y Baréin.
“Estas infraestructuras se han convertido en actores estratégicos y en infraestructura crítica, con una relevancia similar a la de una base militar o una refinería”, dijo la docente a este diario.
En palabras de Díaz, “atacar un centro de datos no es solo borrar información; es destruir la infraestructura que permite la continuidad del Estado y la economía”.
Los Guardianes de la Revolución de Irán (IRGC) ya advirtieron que buscan identificar el papel de estos centros de datos en el apoyo a las actividades militares y de inteligencia del enemigo (Irán y Estados Unidos). En Oriente Medio hay más de 30 ubicaciones que estarían en riesgo.
Por ejemplo, según un informe de 2025 de la relatora especial de la ONU Francesca Albanese sobre la situación de los derechos humanos en la Palestina ocupada, Amazon y Alfabeto, la matriz de Google, fueron adjudicatarias en 2021 de un contrato de 1.200 millones de dólares del Gobierno israelí para trabajar en el Proyecto Nimbus, que proporcionó a Israel una “infraestructura tecnológica esencial”.
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microsoft sería otra empresa que otorga a Israel “un acceso prácticamente a escala de todo el Gobierno a sus tecnologías de nube e inteligencia artificial”, destaca el informe, mientras existen “motivos razonables” para creer que Palantir proporcionó al Gobierno israelí tecnología automatizada y predictiva para procesar datos y generar listas de objetivos en Palestina.
Los centros de datos son edificios con el hardware que soporta la nube. Foto:microsoft
En ese contexto, “es muy probable que más centros de datos sean objetivos en el futuro”señaló Vincent Boulanin, director del programa de gobernanza de la IA en el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), a Euronews.
Los expertos advierten que los sectores más expuestos a esta nueva fase de la guerra digital son los sistemas de salud, la infraestructura energética y las administraciones públicas locales.
Pero, realmente, el riesgo es para cualquier persona. “En el mundo contemporáneo, la información personal es el activo más valioso y, al ser centros de datos los objetivos, nuestra privacidad queda expuesta de manera significativa. No se trata solo de un fallo técnico, sino de la exposición de la vida digital de millones de ciudadanos que quedan atrapados en el fuego cruzado.”, concluyó Erazo.
Así, la guerra entre Estados Unidos, Irán e Israel demuestra que el poder militar del siglo XXI no solo se mide en misiles, sino también en líneas de código.
Laura Juliana Castellanos Guevara – Redacción Internacional
