A una semana de la operación militar de las fuerzas armadas de los Estados Unidos que capturó en Venezuela a Nicolás Maduro y su esposa para su traslado y enjuiciamiento en Nueva York, continúan conociendo detalles de la trastienda de las negociaciones previas. Informes diplomáticos confirmaron que hubo negociaciones entre el Vaticano y el gobierno de Donald Trump para eludir ese operativo, garantizarle a Maduro una salida del poder y asilo posterior en Rusia.
Sin embargo, Trump continuó sus planes para la captura de Maduro y el establecimiento de un gobierno de transición en Caracas.
El 24 de diciembre existió una reunión entre Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, y el embajador norteamericano Brian Burch. En las horas previas a la Nochebuena, Parolin buscaba poner al Vaticano al tanto de los planos de acción en los que ya trabajaba el gobierno de Donald Trump.
“¿Los Estados Unidos se centran únicamente en los narcotraficantes?” ¿O la administración Trump realmente busca un cambio de régimen?”le preguntó Parolin a Burch durante la reunión, según los documentos gubernamentales cuyo contenido difundió El Correo de Washington.
El representante de la Santa Sede fue durante cuatro años nuncio (es decir, diplomático) en Venezuela, por lo que conoce la situación del país caribeño y los antecedentes del chavismo. Públicamente se ha pronunciado que Nicolás Maduro debía dimitir y entregar el poder. Los documentos oficiales muestran que fue justamente una salida para el líder venezolano lo que le propuso en esa conversación a Burch.
Durante la reunión de multas de diciembre, Parolin explicó la oferta de la Santa Sede para Maduro, que comprendía la garantía de asilo político: “Lo que se le propuso fue que se marchara y pudiera disfrutar de su dinero; así como que el presidente ruso, Vladimir Putin, garantizara su seguridad”.
Según El Washington Correolo que buscaba la era del Vaticano evitar “el derramamiento de sangre y la desestabilización en Venezuela” y lo que pidió a Burch era paciencia a los estadounidenses para convencer a Maduro de aceptar el salvoconductoentregar el poder y trasladarse a Rusia.
La Santa Sede confirmó la existencia de las negociaciones, aunque dijeron que fue “decepcionante” la difusión de información “confidencial” y que no se haya reflejado “con precisión la sustancia de la conversación”.
En la misma publicación se deslizó que Parolin mencionó en la reunión con Burch que Venezuela se había convertido en un “actor fijo” en la intermediación en la guerra entre Rusia y Ucrania, y que “Moscú estaría dispuesto a renunciar a Venezuela si viera solucionadas sus ambiciones en Ucrania”.
El asilo formaría parte, según esa versión, de un plan general con el que Moscú buscaba acercarse a Washington y presionar para un “acuerdo favorable” en la guerra en Ucrania.
“Los documentos muestran que Parolin dijo a Burch que creía que Maduro había estado dispuesto a dimitir después de las elecciones de julio de 2024 (…) y que Maduro habría dudado en irse sin el apoyo de su círculo íntimo, según los documentos”, cita El Correo de Washington.
Sin embargo, el gobierno de Donald Trump continuó planificando su operativo de incursión militar en Venezuela, donde el sábado 3 de enero capturó a Maduro y su esposa, Cilia Flores, en lo que conoció como Operación Resolución Absoluta.
